
Foto de familia de los premiados en la pasada edición del Certamen de Cortometrajes de Bujaraloz, que este año celebrará su decimonovena edición del 6 al 13 de diciembre.
El Certamen de Cortometrajes de Bujaraloz ha recibido 1.187 cortometrajes en su decimonovena edición, el doble que en convocatorias anteriores, una cifra que ha sorprendido a la propia organización y que confirma el creciente interés de los creadores audiovisuales por participar en esta cita cultural de Los Monegros. A los trabajos presentados se suman 98 tráileres y 21 carteles, en una edición que se celebrará del 6 al 13 de diciembre y que incorporará una nueva categoría dedicada al cine rural.
Desde la Asociación Monegrinos Amigos del Séptimo Arte, organizadora del festival, reconocen que la respuesta ha superado ampliamente sus previsiones. Su directora, Gema Enfedaque, explica que «la elevada participación ha desbordado las previsiones iniciales y supone un importante impulso para un proyecto cultural que, desde una pequeña localidad de Los Monegros, continúa creciendo y ampliando su alcance».
La organización ha querido agradecer la confianza de los cineastas que han enviado sus trabajos, especialmente en una convocatoria que ha conseguido duplicar el volumen de participación habitual. Enfedaque ha trasladado su agradecimiento «a todas las personas que han confiado en el certamen y han presentado sus trabajos, contribuyendo a que Bujaraloz siga siendo un punto de encuentro para el cine y la creación audiovisual».
Una de las principales novedades de esta edición será la incorporación de la categoría ‘Fundación Miguel Carreras. Una mirada Rural’, con la que el festival abrirá un espacio específico para las historias vinculadas a los pueblos y sus habitantes.
Esta nueva sección busca dar visibilidad a las diferentes realidades del medio rural a través del lenguaje audiovisual, así como reconocer su capacidad para inspirar relatos y ofrecer otras miradas sobre la vida en los pueblos.
La incorporación de esta categoría refuerza, además, la relación del certamen con el territorio en el que nació. Y es que Bujaraloz, pese a no disponer de una sala de cine, lleva casi dos décadas organizando un festival dedicado a la creación audiovisual.
Precisamente, Enfedaque destaca esta circunstancia como una de las singularidades del proyecto. «Desde Bujaraloz, una localidad que recordemos no dispone de sala de cine, el certamen demuestra que la cultura audiovisual también puede crecer lejos de las grandes ciudades y convertirse en un motor de dinamización cultural para el territorio», señala.
Con el plazo de participación cerrado y las obras recibidas, la organización afronta ahora los preparativos de su decimonovena edición, que tendrá lugar del 6 al 13 de diciembre y estará dedicada al cine quinqui, una corriente del cine español especialmente vinculada a los años setenta y ochenta, que retrató la delincuencia juvenil, la marginalidad y los barrios populares de aquella época.




















