
La entrada del bar social de Torres de Barbués fue forzada con la ayuda de un destornillador.
La preocupación vuelve a extenderse por los pueblos de Los Monegros ante una nueva oleada de robos y entradas en viviendas. Los Ayuntamientos de Almuniente y Torres de Barbués han emitido bandos para informar a la población y pedir que avisen ante cualquier movimiento sospechoso.
Uno de los últimos casos se produjo en la madrugada del miércoles al jueves en Torres de Barbués, donde fue asaltado el salón social. Según explica el alcalde del municipio, Valentín Calle, los autores accedieron al interior «forzando hasta tres cerraduras con un destornillador» y se llevaron una televisión, algo de dinero en efectivo y varias bebidas alcohólicas.
En este municipio, existen cámaras de videovigilancia y del conjunto, dos de ellas están orientadas directamente al salón social. El primer edil espera que las imágenes grabadas permitan identificar a los autores. «Tenemos sospechas, porque ya habían sido vistos merodeando por la zona en días previos, y confiamos en que las cámaras puedan confirmarlo», añade Calle.
No es un hecho aislado. Hace aproximadamente un mes, también se registraron entradas en dos viviendas vacías de la localidad, que, según apunta el alcalde, podrían estar relacionadas con intentos de comprobar si eran aptas para una posible ocupación.
La situación se repite en otros municipios. En Grañén, también se han producido en los últimos días entradas en varias casas deshabitadas, lo que refuerza la sensación de inseguridad entre los vecinos y la necesidad de extremar la vigilancia.
En Almuniente, su alcalde, Joaquín Monesma, confirma que se han detectado al menos dos episodios recientes tras encontrar viviendas vacías con «signos evidentes de haber sido forzadas, tanto en puertas como en ventanas». El municipio ya cuenta con cámaras de seguridad y ha solicitado la instalación de otras nueve con el objetivo de reforzar la vigilancia. «Queremos que sirvan como elemento disuasorio», señala.
Monesma denuncia además la inseguridad que generan estos hechos y reclama más medios para el medio rural. «Es necesario reforzar la seguridad, cubrir las vacantes existentes y aumentar la presencia de agentes, siendo conscientes por el trabajo que ya realizan los que están», subraya.
La lista de localidades monegrinas que han sufrido situaciones similares en los últimos meses cada vez es más larga con casos en Alberuela Tubo, Lanaja, Leciñena, Poleñino, Sariñena o Lalueza. En estos últimos, el patrón fue muy similar y diferente al actual, ya que los asaltos se produjeron en viviendas ocupadas aprovechando la ausencia temporal de los moradores y siempre en busca de dinero y joyas.





















