
El Ayuntamiento de Castejón de Monegros quiere recuperar el concurso de cabras en 2027.
El concurso de cabras de Castejón de Monegros volverá a celebrarse. O al menos, esa es la intención del Ayuntamiento, pese a la sanción impuesta por el Gobierno de Aragón tras la edición de 2025.
El consistorio fue finalmente multado con 60 euros por una infracción leve de la normativa de protección animal, una cuantía muy inferior a los 1.200 euros planteados inicialmente y que quedó fijada tras la presentación de alegaciones. La sanción fue abonada en mayo del pasado año, según ha explica la alcaldesa del municipio, Ana Puey, que espera recuperarlo con la aplicación de nuevas medidas.
El caso ha regresado ahora a la actualidad tras un comunicado de la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA), que denunció el concurso en abril de 2025 y que asegura haber recibido recientemente un oficio del Gobierno de Aragón con la resolución del procedimiento.
La asociación considera que durante el evento se producen «conductas estresantes y antinaturales para los animales». Tras once meses sin conocer el resultado del expediente, volvió a dirigirse al Ejecutivo autonómico el pasado 10 de marzo y, esta semana, ha recibido la notificación de que el procedimiento se inició en mayo de 2025 y que la sanción se hizo efectiva en septiembre, con carácter leve.
La denuncia inicial fue interpuesta por PACMA, y tanto este colectivo como ANPBA señalaron posibles situaciones de maltrato animal, al entender que las cabras eran «agarradas por los cuernos y zarandeadas» en un entorno festivo.
Desde el Ayuntamiento de Castejón de Monegros insisten en que se trata de un asunto «ya resuelto» desde hace meses y rechazan las acusaciones. La alcaldesa, Ana Puey, defiende que no existe maltrato y enmarca el manejo de los animales dentro de prácticas habituales del ámbito ganadero. «Es una forma común de sujetarlas, incluso se utiliza para ponerlas a mamar», explica.
Además, subraya que el concurso se organiza con la colaboración de los propios ganaderos del municipio, propietarios de los animales, «que serían los primeros en no participar si apreciaran cualquier sufrimiento».
El acto forma parte de las celebraciones de San Sebastián y reúne cada año a varias cuadrillas, con una media de entre ocho y nueve cabras. Por grupos, son disfrazadas y exhibidas en el baile. En 2026 no llegó a celebrarse debido a las restricciones derivadas de la lengua azul, pero el Ayuntamiento ya trabaja en su adaptación para poder recuperarlo.
La intención es hacerlo introduciendo cambios que refuercen las garantías de bienestar animal. Así, entre ellos, contemplan la presencia de un veterinario durante el concurso, la participación de animales de una única explotación para evitar riesgos sanitarios, la eliminación de la música a alto volumen durante su exhibición o la exigencia de que estén debidamente vacunados. En un municipio con cinco ganaderos, la participación se organizará mediante sorteo entre quienes deseen aportar animales.





















