
Los hechos han sido denunciados ante la Guardia Civil.
Lanaja, Leciñena, Poleñino, Sariñena o Lalueza son algunas de las localidades que se han visto afectadas en las últimas semanas por una sucesión de robos en viviendas y, en menor medida, en algunas empresas. Los hechos han sido denunciados ante la Guardia Civil y se corresponde con asaltos en casas habitadas de forma continua o puntual, en su mayoría situadas cerca de la carretera, donde los autores entraron en busca principalmente de dinero y joyas.
La reiteración de los casos en un corto espacio de tiempo y en municipios próximos ha generado inquietud vecinal y ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar la presencia policial y ampliar los sistemas de videovigilancia. Además, estos hechos vienen repitiéndose de forma sistemática en los últimos tres años. La última oleada con idéntico patrón tuvo lugar en diciembre de 2025.
En Poleñino, la alcaldesa, Ester Artieda, confirma que hace una semana fue asaltada una vivienda situada junto a la carretera. El municipio dispone de cámaras de seguridad, aunque únicamente en edificios municipales. «Se armó cierto revuelo porque no fue un robo aislado, sino que fueron varios en localidades cercanas y eso crea incertidumbre y preocupación», ha señalado.
Desde el ámbito institucional, Artieda considera necesario reforzar la presencia policial y avanzar en la posibilidad de instalar cámaras en las entradas de los pueblos con el objetivo de «disuadir». No obstante, admite la dificultad de frenar este tipo de delincuencia itinerante. «Todos sabemos que son profesionales, que hoy están actuando en esta zona y dentro de un mes lo harán en otras comarcas de Aragón o, incluso, en otras comunidades», ha indicado.
Otra de las localidades afectadas en los últimos días ha sido Lanaja, donde se registró el asalto a una vivienda, según ha confirmado su alcaldesa, Arancha Barcos. Como en el resto de los casos, los autores accedieron al inmueble en busca principalmente de joyas. No es un hecho aislado en el municipio, que ya sufrió episodios similares durante el pasado verano.
De forma reciente, también fueron asaltadas dos viviendas en Lalueza y de forma anterior, fueron denunciados hechos similares en Leciñena. A raíz de ello, su alcalde, Andrés Picazo, explica que mantuvieron una reunión con la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil para reclamar mayor presencia y analizar qué requisitos serían necesarios para instalar cámaras de vigilancia en el municipio. En su caso, los asaltos tuvieron lugar el pasado mes.
Un patrón que se repite desde 2023
La actual sucesión de robos conecta con episodios anteriores registrados en la comarca. A finales del pasado mes de diciembre, cuatro viviendas fueron asaltadas en menos de quince días en Sodeto, con accesos por puertas traseras o ventanas y con el mismo fin, es decir, joyas y dinero en metálico. Y, desde principios de 2023, distintas localidades de Los Monegros han encadenado hechos similares, siempre en oleadas, que han afectado del norte al sur del territorio con una lista cada vez más larga.
En algunos casos, las investigaciones culminaron con la detención de grupos itinerantes especializados, pero los asaltos han continuado de forma intermitente, reactivando la preocupación vecinal y las demandas de mayor vigilancia en el medio rural.





















