El mundo del gravel ya mira a Los Monegros

Mads Würtz o Geerike Schreurs han sido los ganadores de la Gravel Desert celebrada en Grañén.

Imagen del corte de cinta inaugural de la prueba. Tras la cinta, cientos de corredores de más de 30 países.

La Gravel Desert ha dado un paso adelante en su segunda edición y ha situado a Los Monegros y en especial, a la localidad de Grañén en el radar internacional del gravel. Y no por lo que promete sino por lo que ya es. De hecho, ha basado con ver la gran coincidencia de corredores de primer nivel mundial. Los ganadores han sido Mads Würtz o Geerike Schreurs.

 

El danés, con pasado en el World Tour, ha sido el más rápido en los 167 kilómetros (4h21’32”), por delante de los franceses Hugo Drechou (4h26’44”) y Celestin Guillon (4h26’46”). En categoría femenina, la neerlandesa Schreurs ha dominado con autoridad (5h12’51”). Axelle Dubau-Prevot (5h18’49”) y Hanne Van Look (5h19’49”) han sido segunda y tercera, respectivamente.

 

Hace apenas un año, en su estreno, la Gravel Desert reunía algo más de 200 ciclistas. Hoy han sido 600, procedentes de más de 30 países. Se han escuchado acentos de medio mundo. Ingleses, holandeses, belgas, franceses… y también muchos españoles.

 

El recorrido, con salida y llegada en Grañén, ha vuelto a poner en valor el territorio. Pistas, caminos, viento, polvo y largas rectas abiertas han marcado el ritmo de una jornada exigente, con paso por localidades como Tardienta, Robres, Sariñena, Lanaja, Alcubierre, Frula o Albalatillo. «De especial tiene muchas cosas: los paisajes, los pueblos, las vistas, la dureza, los caminos… es un territorio espectacular», ha señalado el director de la prueba, Lorenzo Villacampa.

 

«Increíble», «dura», «polvorienta», «divertida»… han sido algunos de los calificativos dichos por los inscritos. Distintas formas de contar una misma experiencia.

 

Tras cruzar la línea de meta, el vencedor lo ha tenido claro. «Ha sido una buena carrera, con un recorrido más exigente de lo que parece, pero que encaja muy bien conmigo. El paisaje es espectacular; es un lugar realmente hermoso», ha señalado Würtz. El danés ha entrado en solitario después de dejar atrás a sus perseguidores y rodar a placer durante los últimos kilómetros.

 

En categoría femenina, Schreurs también ha disfrutado de «una gran experiencia» después de casi dos semanas sin competir. «Estoy muy feliz con mi actuación. Me da confianza sobre dónde estoy ahora y lo que viene. Llevo aquí desde el lunes, recorriendo toda la zona, pasando por pequeños pueblos, y la gente es muy amable. Me encanta este lugar, el apoyo que recibimos… es genial, de verdad», ha expresado.

 

Dentro de los aragoneses más destacados, ha estado Gabriel Torralba, de Riglos, feliz de con su papel. «Ha sido una prueba guapísima. Conocía la zona, pero era mi primera Gravel Series y me ha gustado mucho. Ha sido duro, pero muy bonito. El inicio ha sido rapidísimo, con una nube constante de polvo, y luego han llegado zonas exigentes en las que tocaba gestionar fuerzas. En pocas palabras: impresionante, duro y salvaje», ha declarado.

La prueba ha atravesado 14 localidades. Al fondo, una de ellas, Robres.

Una media distancia más popular

Su marcado carácter internacional se entiende por su inclusión en el torneo mundial de la Gravel Earth Series. De hecho, es una de las pruebas puntuables. A la distancia larga, se une una segunda más asequible, de 87 kilómetro, lo que ha permitido ampliar la participación y darle una vertiente más popular.

 

En esta distancia, los vencedores han sido Álvaro González (2h34’00”) y Giulia Alberti (2h59’18”), acompañados en el podio por Hardy Aubourg y Morgan López en categoría masculina, e Isabel Martín y Nerea Nuño en femenina.

 

El ganador del recorrido de 87 kilómetros, Álvaro González, ha explicado que la carrera ha sido «muy rápida» desde el inicio, con unos primeros kilómetros «de locura» en los que ha tenido que remontar posiciones tras salir algo retrasado. A partir del primer repecho, ha detallado, ha sido «supervivencia», hasta verse en un grupo adelantado y comprobar que no tenía rivales directos cerca. Desde ahí, señala haber afrontado en solitario los últimos kilómetros «como una contrarreloj».

 

Más allá de la competición, Grañén ha vivido la prueba desde dentro. Un constante ir y venir de ciclistas y acompañantes ha llenado calles y establecimientos, generando actividad y ambiente. El alcalde del municipio, Carlos Sampériz, ha insistido en que con esa prueba la localidad demuestra su capacidad para arrancar grandes proyectos. «Ya ocurrió con la Orbea en su día, y esta prueba viene para quedarse y crecer. Nos posiciona dentro del panorama nacional y en una tendencia en auge como el gravel. Era una oportunidad que había que aprovechar, y hemos sabido fijarla aquí y hacer que el pueblo la sienta como suya. Nos da actividad y vida», ha subrayado.

 

La organización apuesta por consolidar ese crecimiento, aunque «paso a paso», según ha indicado su director, con el fin de que «todos los corredores disfruten, podamos adaptarnos y supernos, siempre con la idea de darle a este territorio todo lo que se merece», ha dicho Villacampa.

AGENDA

 

Abril, mes de la lectura

Programaciones en las bibliotecas municipales. Bibliotecas como las de Tardienta y Sariñena organizan charlas, presentaciones y actividades en torno al libro y la la lectura.


18 de abril

Encuentro de Dances de Monegros en Leciñena. La cita busca dar mayor visibilidad a esta ancestral tradición y además, fomentar los lazos de unión entre las formaciones.