
Imagen de los daños causados en las dos puertas, la del bar y la del almacén.
Las piscinas municipales de Grañén se han quedado temporalmente sin servicio de bar tras el robo ocurrido esta madrugada en sus instalaciones, que han sufrido importantes desperfectos materiales. Los autores han reventado la puerta de acceso al bar y al almacén, llevándose una televisión y diferentes productos destinados a la venta, entre ellos, bebidas, helados, patatas o encurtidos.
De momento, los daños ocasionados impiden la apertura y el funcionamiento normal del servicio de bar, a la espera de reparar los desperfectos ocasionados, según ha informado el Ayuntamiento de Grañén a través del bando móvil. El acceso a las piscinas y el baño sí están habilitados.
El alcalde de Grañén, Carlos Sampériz, ha lamentado lo sucedido y, especialmente, las consecuencias que este robo tiene para los usuarios de las piscinas y para los adjudicatarios del bar. «Más allá del valor económico de lo sustraído, lo que más lamentamos son los trastornos que provoca. Se interrumpe un servicio muy utilizado en plena temporada de verano, se generan molestias a los vecinos y se perjudica directamente a las personas que están al frente del bar», ha señalado el primer edil.
El alcalde ha anunciado además la intención del consistorio de reforzar la seguridad en las instalaciones municipales con la colocación de sistemas de alarma en las tres piscinas del municipio: Grañén, Montesusín y Curbe. El objetivo, ha indicado, es evitar que puedan repetirse episodios de este tipo y proteger unos espacios públicos.
Desde el Ayuntamiento han lamentado las molestias ocasionadas y han agradecido la comprensión de todos los usuarios mientras se llevan a cabo las actuaciones necesarias para restablecer el servicio de bar.




















