
Imagen de la estación de bombeo de la comunidad de regantes Lasesa.
La Comunidad de Regantes Lasesa, con sede en Sariñena, reclamará a la Agencia Tributaria un total de 975.000 euros correspondientes al IVA de las obras de modernización de regadío ejecutadas durante la última década. La decisión se apoya en una reciente sentencia del Tribunal Supremo que cambia el criterio aplicado hasta ahora y reconoce el derecho de estas entidades a deducirse este impuesto, abriendo además la puerta a reclamaciones millonarias en todo el sector agrario.
En esencia, la resolución establece que la actividad de las comunidades de regantes -el reparto de agua a los agricultores- debe considerarse como un servicio sujeto a IVA. Sobre esta base, durante el pasado mes de noviembre, Lasesa formuló una consulta vinculante ante la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda, que ha sido resuelta recientemente reconociendo su derecho a deducirse el IVA tanto de las obras de mejora de las infraestructuras hidráulicas como de su gasto corriente anual vinculado a la gestión del agua.
A partir de este cambio, la Junta de Gobierno de la comunidad de regantes tiene previsto reclamar el IVA de las obras acometidas en los últimos diez años, entre ellas, la construcción de 11 kilómetros de conducciones para conectar la presa de Lasesa con distintos sectores, una actuación que supuso una inversión de 7,4 millones de euros. Como en cualquier otra obra, estas actuaciones incluyeron el pago del IVA, que ahora podrá recuperarse parcialmente de forma retroactiva a través de la regularización de bienes de inversión.
Además, la sentencia, que ha sentado jurisprudencia, permitirá a la comunidad deducirse de forma periódica el IVA de sus gastos habituales, como el consumo energético del bombeo o el mantenimiento de infraestructuras y vehículos. Esto se traducirá en una recuperación estimada de unos 165.000 euros anuales, si bien el impuesto deberá repercutirse a los usuarios finales al tipo reducido del 10%.
«El Tribunal Supremo y el Ministerio de Hacienda entienden que las obras de mejora y modernización de regadío no son solamente para el aprovechamiento del agua, que es la actividad no sujeta al IVA, sino que hay una distribución realizada por una entidad de naturaleza mixta público-privada que sí está sujeta al IVA», explica Fernando Regaño, presidente de la Comunidad de Regantes de Lasesa.
«Ante estas resoluciones tan claras -continúa- la asamblea ha decidido presentar el IVA de su actividad ordinaria a partir de ahora y reclamar la parte proporcional de las inversiones de los últimos 10 años, tal y como nos permite la norma en estos momentos».
Regaño subraya además el impacto que esta decisión puede tener en el conjunto del sector. «Pensamos que las comunidades de regantes debemos acogernos a esta posibilidad y hacer un esfuerzo administrativo para normalizar nuestra situación. Calculamos que Lasesa puede recuperar cerca de un millón de euros, pero hay muchas comunidades de regantes en Aragón y en España que están inmersas en grandes obras de modernización: ¿por qué no han iniciado ya un proceso de reclamación similar al nuestro?», se pregunta.
La sentencia del Tribunal Supremo, dictada en diciembre de 2024, establece que «las obras de construcción de infraestructuras hidráulicas, ejecutadas por una comunidad de regantes y destinadas a la distribución de aguas para riego […] deben entenderse como una actividad de distribución de agua sujeta al IVA». Asimismo, aclara que estas entidades tienen naturaleza mixta público-privada y, por tanto, no son organismos de derecho público, lo que les permite repercutir y deducir el impuesto.
En la misma línea, la Dirección General de Tributos confirmó el pasado 12 de febrero que «las obras de construcción de infraestructuras hidráulicas […] deben entenderse como una actividad de distribución de agua sujeta al impuesto», reforzando así la seguridad jurídica del proceso.
En opinión de Fernando Regaño, todo esto es muy positivo para las comunidades de regantes «especialmente para todas aquellas que están inmersas en grandes proyectos de modernización de regadío con inversiones millonarias, de las que a partir de ahora se podrán deducir el 21% del IVA. Son grandes cantidades de dinero que debemos reclamar en beneficio de la gestión de nuestros sistemas de riego», concluye.





















