
Imagen de los trabajos realizados en el parque de bomberos de Sariñena.
La Diputación Provincial de Huesca ha resuelto los problemas de abastecimiento de agua y saneamiento que arrastraba el parque de bomberos de Sariñena desde su apertura en 2021. Las obras, con una inversión de 340.000 euros, conectan ahora las instalaciones con la red municipal y permiten reducir los tiempos de llenado de los camiones en las propias instalaciones ante cualquier emergencia.
Hasta ahora, el suministro se realizaba a través de una tubería de 63 milímetros, suficiente para un uso sanitario, pero con una capacidad hidráulica escasa para un parque de bomberos, lo que provocaba largos tiempos de carga en los camiones y cisternas.
Además, las instalaciones no estaban conectadas a la red municipal de saneamiento, por lo que las aguas residuales se vertían a una fosa estanca de pequeña capacidad que requería vaciados frecuentes y generaba un elevado coste de mantenimiento.
Para resolver esta situación, la Diputación ha ejecutado un proyecto que conecta el parque con la red general de distribución de agua potable y con el sistema municipal de saneamiento de Sariñena.
Las obras han incluido la instalación de dos nuevas conducciones: un colector de saneamiento de 1.177 metros de longitud y una tubería de abastecimiento de 1.032 metros con un diámetro de 125 milímetros, suficiente para garantizar el caudal y la presión que exige la normativa para un hidrante.
Ambas infraestructuras comparten una zanja de 630 metros de longitud que cruza la carretera A-129 mediante una hinca.
El diputado delegado del Servicio de Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, Javier Catalán, ha visitado las instalaciones y ha destacado que «con esta actuación resolvemos una deficiencia y una reivindicación que el parque de bomberos de Sariñena arrastraba desde su puesta en marcha».
Según ha añadido, «la Diputación ha dado una solución definitiva a un problema que afectaba al funcionamiento diario del servicio, mejorando el abastecimiento de agua y la conexión al saneamiento». Para Catalán, se trata de «una inversión útil, necesaria y pensada para que los bomberos puedan trabajar en las mejores condiciones».





















