
Imagen de archivo de los trabajos realizados por los técnicos contratados por el Gobierno de Aragón en el MNAC.
El Gobierno de Aragón quiere saber si el Museo Nacional de Arte de Cataluña está cumpliendo ya el calendario fijado por la jueza para devolver las pinturas murales de Sijena. El cronograma de 56 semanas está en marcha y, vencido el primer tramo, el letrado de la Comunidad Autónoma ha pedido al Juzgado de Huesca la documentación que acredite que el MNAC ha completado las cuatro primeras fases del proceso.
La petición supone el primer control efectivo sobre la ejecución de la sentencia. La providencia dictada el pasado 10 de abril por la jueza Rocío Vargas no solo fijó un plazo máximo de 56 semanas para la devolución, sino que obligó al museo catalán a justificar de forma “sucesiva y documentada” el cumplimiento de cada fase del cronograma.
Según el escrito presentado por Aragón, el 15 de junio venció el plazo correspondiente a las fases 1 a 4. La primera se refería a los estudios previos y al diagnóstico del bien y de su entorno, una fase que la propia jueza consideró ya «materialmente culminada». Después se situaban los trabajos de evaluación de riesgos y evaluación metodológica.
El Gobierno autonómico reclama ahora que el MNAC acredite documentalmente qué actuaciones ha realizado. La solicitud no es menor, ya que la providencia advertía de que «el incumplimiento del calendario fijado, aun parcial y referido a cualquiera de sus fases», permitiría a la parte ejecutante instar y llevar a cabo la ejecución, aunque «a costa de la ejecutada».
Aragón ya conoce ese camino. En el litigio por los bienes de Sijena, la resistencia a cumplir las resoluciones judiciales acabó obligando a una intervención forzosa con auxilio de la Guardia Civil para entregar las piezas que permanecían en el Museo de Lérida. Ahora, con las pinturas murales, el Gobierno autonómico quiere comprobar desde el primer vencimiento que la devolución avanza fase a fase y dentro del plazo marcado por la jueza.
Este nuevo movimiento llega apenas unos días después de que Rocío Vargas confirmara el plazo de 56 semanas al desestimar el último recurso del MNAC. En aquel auto, la magistrada volvió a recordar que la viabilidad del traslado ya fue examinada en el procedimiento principal “y quedó acreditada”, por lo que los informes aportados por el museo no pueden servir ahora para revisar o dejar sin efecto una sentencia firme confirmada por el Tribunal Supremo.
La providencia de abril también dejó claro que “no cabe desdibujar ni relativizar” el objeto de la ejecución, que no es otro que la devolución de las pinturas al monasterio de Sijena. El plazo expira en mayo de 2027.




















