
La actividad ha contado con la participación de decenas de peregrinos.
La romería ‘Sijena Viva’ celebró este sábado su quinta edición con la participación de alrededor de medio centenar de peregrinos y un grupo de jinetes, que recorrieron el antiguo Camino de Santiago de Sijena para reivindicar el regreso de la vida monástica al Real Monasterio. Pese a las previsiones de lluvia, la jornada pudo desarrollarse con normalidad, combinando peregrinación, actos religiosos y actividades culturales.
La iniciativa busca mantener viva la dimensión espiritual y religiosa del monasterio, que permanece sin comunidad desde julio de 2020. Las entidades organizadoras consideran fundamental recuperar una presencia monástica estable, más allá de la conservación de su patrimonio histórico y artístico.
La actividad está impulsada por la Plataforma Sijena Sí, la Orden de Malta, las Hermanas Sanjuanistas, los ayuntamientos de Villanueva de Sijena, Sena y Sariñena, la Asociación Esperanzarte y el Instituto de Estudios Sijenenses Miguel Servet.
La jornada comenzó a primera hora de la mañana con dos recorridos simultáneos. Un grupo de peregrinos partió a pie desde la ermita de Santiago de Sariñena para completar un trayecto de 17 kilómetros y los jinetes realizaron una ruta circular de 18 kilómetros con salida desde Sijena. La participación de los caballos, que se mantuvo pese a la incertidumbre meteorológica, volvió a aportar una imagen tradicional a esta cita.

Foto de familia delante de la puerta de la iglesia del monasterio.
Ambos grupos confluyeron en Sena, donde se sumaron otros participantes para realizar el último tramo hasta Villanueva de Sijena. Allí, el Ayuntamiento ofreció un almuerzo antes de continuar la marcha hacia el monasterio.
Una vez en el Monasterio de Sijena, los participantes asistieron a una misa cantada por el grupo zaragozano Neshamá y presidida por el escolapio Carlos Palacios. Durante la celebración, el religioso destacó la importancia del silencio y la oración, así como el testimonio de quienes dedican su vida a la contemplación y al servicio a los demás.
La programación continuó con una comida de convivencia que, ante el riesgo de lluvia, se trasladó al pabellón municipal. Por la tarde, la Asociación Esperanzarte organizó diferentes actuaciones culturales, con una nueva intervención musical de Neshamá, un concierto de guitarra clásica a cargo del venezolano Pedro Andrés Pérez Avendaño y la actuación del payaso Kikote, Gabriel Gutiérrez Pablo.
La jornada concluyó con una visita guiada a la zona expositiva del monasterio y una chocolatada ofrecida por el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena.
Las entidades organizadoras han realizado un balance positivo de esta quinta edición, celebrada a pesar de unas previsiones meteorológicas poco favorables, y han expresado su intención de consolidar la romería como una tradición anual que combine patrimonio, espiritualidad, cultura y convivencia en torno al Real Monasterio de Sijena.





















