
Así han amanecido este viernes en la zona del incendio originado en Leciñena. Infoar.
El incendio de Leciñena afronta este viernes su cuarto día con una situación favorable, después de una noche marcada por condiciones muy positivas para los trabajos de extinción. La ausencia de viento y la humedad alta han permitido trabajar bien sobre el terreno, avanzar en la perimetración del fuego y controlar los puntos calientes, según la última actualización del operativo.
El dato es especialmente relevante después de varias jornadas muy complicadas por el viento, que llegó a provocar rachas superiores a los 70 kilómetros por hora y obligó a extremar la seguridad en algunos sectores. Durante la noche no se han registrado reproducciones de consistencia, lo que consolida la evolución favorable del incendio.
El fuego, iniciado el pasado martes en Leciñena, ha calcinado cerca de 3.000 hectáreas, aunque la superficie afectada sigue siendo provisional a la espera de mediciones más precisas. La Sierra de Alcubierre ha sido la zona más castigada, con especial preocupación durante los últimos días en el entorno de San Simón y la A-129, donde el operativo trabajó para evitar que las llamas cruzaran la carretera y alcanzaran otra gran masa forestal.
Las labores se centran ahora en consolidar el perímetro, vigilar los puntos calientes y evitar posibles reproducciones durante las horas centrales del día.





















