
La caída de ramas y árboles han dañado los muros perimetrales de las piscinas de Sariñena.
En torno a las 19.15 de la tarde del viernes, la lluvia comenzó a caer con fuerza en Sariñena y Cartuja de Monegros, con algo de granizo en un primer momento pero, sobre todo, acompañada de fuertes rachas de viento, que superaron los 85km/h y provocaron numerosos daños y desperfectos. Durante 20 munitos, la tromba de agua y el viento, casi huracanado, batieron ambas localidades.
Las principales afecciones se dieron en Cartuja de Monegros, donde la caída de un árbol cortó la carretera que une la localidad con Lanaja, y debió ser retirado con maquinaria pesada. En Sariñena, el saldo de la tormenta fueron ramas y árboles caídos en la avenida de Huesca, el barrio del Carmen, daños en el tejado del recinto ferial y, sobre todo, en las piscinas municipales, donde varios sauces fueron derribados, afectando a uno de los muros perimetrales del recinto. Algunas terrazas hosteleras se vieron también afectadas, con su mobiliario amontonado, así como numerosos contenedores que invadieron violentamente las vías públicas, junto con fragmentos de tejados, tanto de chapa como de teja. Pese a todo, no se han registrado daños personales.
En un primer momento, avenidas y calles quedaron despejadas por efectivos de la brigada municipal, y en la mañana de hoy se están retirando los árboles caídos de las piscinas, que han abierto sus puertas con normalidad, balizando algunas zonas determinadas para evitar el paso de los usuarios.

Un árbol caído cortando el paso en la calle del Carmen.





















