
La hija, la nieta y la bisnieta de la enfermera Susan Sutor junto a autoridades locales y comarcales.
Casi 90 años después, las fotografías que una joven enfermera inglesa tomó en Poleñino durante la Guerra Civil han regresado a Los Monegros. Susan Sutor trabajó como voluntaria en el hospital de campaña instalado en la localidad, donde conoció al cirujano Gonzalo Aguiló, con quien inició una historia de amor marcada por la guerra y la separación.
Ahora, aquellas imágenes, que muestran el trabajo sanitario y la vida cotidiana del pueblo en 1937, pueden contemplarse en el Centro de Interpretación de la Guerra Civil situado en Robres. La exposición ha sido inaugurada este sábado con la presencia de la hija, la nieta y la bisnieta del matrimonio, cuya implicación ha sido fundamental para recuperar y dar a conocer este valioso legado familiar.
La hija del matrimonio, Sandra Aguiló Sutor, ha recorrido la muestra y se ha detenido ante varias fotografías, incluida una en la que aparecen sus padres frente al edificio que durante la contienda fue utilizado como hospital. «Me emociono mucho. Me permite conocer fragmentos desconocidos de su historia», ha señalado. Y es que, tal y como ha explicado, sus padres nunca le hablaron de aquella etapa. «No me dijo ni la escuché jamás hablar de ello», ha recordado, convencida de que las difíciles circunstancias que atravesó después, con una guerra mundial y una hija a su cargo, hicieron que aquellos recuerdos quedaran atrás.
Susan Sutor, nacida en Inglaterra en 1912, se había formado como enfermera en Glasgow y llegó a España en septiembre de 1936 para incorporarse a una misión sanitaria británica. Su primer destino fue Grañén, desde donde se trasladó en enero de 1937 a Poleñino. Allí coincidió con el doctor Gonzalo Aguiló, con quien inició una relación que estuvo marcada por la guerra y la posterior separación. Embarazada, regresó a Inglaterra en 1938, mientras él permanecía en España. No sería hasta mediados de los años cincuenta cuando la familia pudo reunirse definitivamente en Mallorca.
Durante décadas, buena parte de aquella historia permaneció en silencio. Las fotografías se conservaron en el ámbito familiar, pero fue la curiosidad de las siguientes generaciones la que permitió recuperar su verdadero significado.
Su nieta, Sandra Gómez Aguiló, ha explicado que las imágenes estuvieron durante años «en una caja de puros» sin que fueran plenamente conscientes de su valor. «Cuando me di cuenta de que eran de la guerra, de cuando mis abuelos se conocieron, pensé que había que intentar recuperarlas», ha explicado. Su propia hija, bisnieta de Susan, también fue decisiva para dar un paso más e investigar el pasado familiar. Ambas viajaron por primera vez a Poleñino en el verano de 2023, donde comenzaron a reconstruir una historia de la que apenas se había hablado en casa.

La exposición ha sido inaugurada este sábado en el Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Robres.
Aquel interés acabó desembocando en la cesión temporal de las imágenes y negativos al Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón, en 2024, para favorecer su conservación, estudio y difusión. «Consideramos que tenían que volver a Monegros, que es de donde salieron, porque en casa se iban a echar a perder totalmente», ha explicado la nieta. Verlas ahora restauradas y expuestas le resulta «muy emocionante».
La muestra, titulada La mirada de Susan: memoria gráfica de una enfermera inglesa en Poleñino, reúne 40 fotografías tomadas en 1937. Entre ellas figuran imágenes del personal sanitario, de las instalaciones del hospital ubicado en la Casa de los Torres-Solanot y de distintos espacios del municipio, como la iglesia o los puentes sobre el río Flumen. También hay escenas tan cotidianas como una comida campestre junto al río, en abril de aquel año.
Detrás de estas imágenes también se esconde una pequeña curiosidad. Según ha explicado la nieta, Susan Sutor alquiló la cámara utilizada a la enfermera australiana Agnes Hodgson, otra de las voluntarias internacionales que prestaron asistencia sanitaria durante la Guerra Civil y que dejó testimonio de sus experiencias en el libro A una milla de Huesca. A cambio de la cámara, Susan le entregó unas cajetillas de tabaco, mientras que el carrete también lo consiguió mediante un intercambio de cigarrillos.
Para la consejera comarcal de Turismo, Ana Belén González, las fotografías permiten descubrir no solo la actividad sanitaria en tiempos de guerra, sino también las historias personales y los momentos compartidos por quienes vivieron en Poleñino durante aquel periodo. «Son escenas que reflejan cómo, incluso en circunstancias difíciles, la vida cotidiana continuaba. Tienen un gran valor», ha dicho.
La exposición abre una ventana a la memoria de los vecinos y sus familias. Sandra Aguiló Sutor espera que muchas personas de Poleñino y Grañén se acerquen a Robres para observar las imágenes e intentar reconocer algún rostro familiar. «Creo que tenemos demasiada tendencia a olvidarnos de las cosas y no tenemos que olvidarnos. Sin rencores, pero acordarnos», ha afirmado.
La exposición, que ha sido promovida por el área de Turismo de la Comarca de Los Monegros, puede visitarse en el Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón, en Robres, durante los fines de semana y días festivos, de 11.00 a 14.00 horas.





















