
La pareja formada por Marius Mirel Nuțu y Liliya Mudryk han apostado por dar continuidad al negocio.
La única zapatería especializada de Los Monegros ha iniciado una nueva etapa de la mano de Marius Mirel Nuțu y Liliya Mudryk, una pareja de origen rumano y ucraniano que lleva más de 20 años asentada en Sariñena y que ha decidido apostar por el comercio local. Su establecimiento, Calzados Lilmar, abrió sus puertas el pasado 18 de septiembre en el mismo local que ocupaba Calzados Ana, dando continuidad a un negocio que se encontraba en traspaso y evitando la desaparición de este servicio en la comarca.
La iniciativa es una de las siete beneficiarias de la segunda línea de ayudas del Plan Relevo 2026 de la Diputación Provincial de Huesca, destinado a facilitar la continuidad de pequeños negocios mediante su traspaso a nuevos titulares. En el caso de Sariñena, el programa ha permitido apoyar el proyecto emprendedor de esta pareja, que vio una oportunidad cuando conoció que la anterior zapatería buscaba nuevos responsables.
Marius y Liliya decidieron entonces emprender juntos y crear la sociedad Lilmar Retail S.L., con la que han puesto en marcha el establecimiento. Su iniciativa parte tanto del interés por desarrollar un proyecto propio como de la posibilidad de mantener un comercio que presta servicio a vecinos de Sariñena y de otras localidades de Los Monegros.
La pareja ha comenzado esta nueva etapa con ganas e ilusión y agradece la buena acogida que ha recibido por parte de los clientes. Aunque reconoce que los comienzos de cualquier negocio son complicados, confía en ir afianzando su actividad y mantener la relación de cercanía que caracterizaba a la anterior zapatería.
Calzados Lilmar mantiene una línea comercial similar a la de Calzados Ana, con una oferta centrada en calzado de piel y de calidad, de marcas conocidas y consolidadas en el mercado. Su intención es llegar a públicos de diferentes edades y necesidades, ofreciendo alternativas tanto para el día a día como para otras ocasiones.
Más allá de la actividad comercial, los nuevos responsables son conscientes de la importancia de mantener este tipo de establecimientos en el medio rural. Especialmente para las personas mayores o quienes tienen dificultades para desplazarse a otras localidades, disponer de una zapatería especializada supone poder realizar sus compras sin salir de la comarca.

La zapatería apuesta por calzado de piel y de calidad. Reabrió sus puertas el pasado mes de septiembre.
El Plan Relevo de la Diputación Provincial de Huesca, al que se ha acogido este establecimiento, busca precisamente evitar la desaparición de pequeños negocios y facilitar que nuevos emprendedores puedan darles continuidad. En su segunda convocatoria de 2026, el programa beneficiará a siete establecimientos de otras tantas comarcas altoaragonesas.
Las subvenciones pueden cubrir hasta el 80 % de determinadas inversiones, como equipamiento informático, mobiliario, mejoras de eficiencia energética o reformas, con un máximo de 7.000 euros. También contemplan ayudas para gastos asociados al relevo empresarial, como notaría, asesoramiento, licencias o marketing digital, con un límite adicional de 3.000 euros.
Junto a Calzados Lilmar, también figuran entre los negocios beneficiarios la panadería-cafetería Tahona de Sardas, que retomará su actividad; un taller de reparación de automóviles y bicicletas en Tamarite de Litera; el restaurante ‘L’Artica’ de Alquézar; y ‘Locavore’, que dará continuidad al bar ‘El Mirador’ en Hoz de Jaca.
La convocatoria permitirá asimismo mantener un negocio de instalaciones eléctricas en Broto y facilitar el traspaso de una empresa de alquiler de material de esquí, snowboard y bicicletas en Castiello de Jaca.
El diputado provincial de Desarrollo, José Cebollero, ha destacado la importancia de estas ayudas para garantizar la continuidad de pequeños establecimientos. «Conseguir que una panadería, una zapatería, un taller o cualquier otro negocio pueda continuar abierto va mucho más allá de mantener una empresa: significa facilitar el día a día de nuestros vecinos y contribuir a que nuestros pueblos sigan vivos y tengan futuro», ha señalado.
El Plan Relevo de la Diputación de Huesca cuenta este año con una dotación global de 100.000 euros para apoyar la continuidad de pequeños negocios de la provincia.





















