
Un total de 40 niños y niñas recibieron ayer su primera pañoleta de las fiestas de Sariñena.
Sariñena despidió este lunes el pórtico festivo con dos de sus citas más esperadas y cargadas de simbolismo. Por un lado, cerca de 40 niños y niñas nacidos durante el último año recibieron su primera pañoleta azul y después, las jotas volvieron a tomar las calles del casco histórico, abriendo puertas y convirtiendo la música tradicional en una celebración compartida.
Como es habitual, Javier Badules y Francisco Lasierra, ‘el Chato de Pallaruelo’, fueron los encargados de discurrir y cantar las jotas dedicadas. Junto a ellos estuvieron los músicos Iván Sampietro, Rodrigo Elpuente y Miguel Ángel Cruz, poniendo acompañamiento instrumental a una ronda que partió tras la entrega de pañoletas y fue avanzando por los lugares de costumbre.
A lo largo del recorrido se sucedieron las paradas en diferentes viviendas del casco histórico, abiertas para la ocasión. En ellas, los rondadores y el público fueron recibidos con comida y bebida, manteniendo esa hospitalidad que históricamente ha formado parte del acto y que convierte cada parada en encuentro, conversación y convivencia.

En el centro, Paco Lasierra en una de sus primeras interpretaciones en la plaza del Ayuntamiento.
La Ronda de Jotas es una de las tradiciones que más valora la pregonera de este año, Gemma Grau. Con el pórtico ya concluido, la investigadora será la encargada este martes, 1 de septiembre, de abrir el programa oficial de actos, justo después de la cabalgata.
Investigadora y divulgadora de la historia local, Grau afronta el encargo con una mezcla de ilusión y responsabilidad y con una idea que ha repetido durante estos días: que lo mejor que tiene Sariñena no son únicamente sus monumentos o su historia, sino aquello que sus vecinos hacen por su pueblo.
A partir de ahí se desplegará un programa que combina tradición, música, peñas, actos familiares y propuestas para diferentes generaciones. Uno de los momentos centrales llegará el 2 de septiembre, festividad de San Antolín, con la procesión, misa y ofrenda, seguida de las mudanzas y dichos del Dance de Sariñena frente a la iglesia, declarado Bien de Interés Turístico de Aragón. Por la noche llegará el festival de jotas de Aires Monegrinos y los fuegos artificiales.
La programación musical será además uno de los grandes atractivos de esta edición, con Puro Relajo, Los Inhumanos, La Banda Sabinera, Flashback 2000 y Bombai, todos ellos dentro de una apuesta por llevar los grandes espectáculos a la calle y facilitar el acceso gratuito.
También regresan las vaquillas, las propuestas de las peñas y una amplia programación infantil y familiar. Los Autos Locos volverán el día 3 después de la buena acogida del pasado año, mientras que el 4 se celebrarán la Ronda de Peñas y la Chiqui Ronda y el sábado 5 llegará el cierre con el Grand Prix, el correfuegos, la traca y el concierto de Bombai.
Un San Antolín que, como han venido destacando tanto el alcalde, Francisco Villellas, como el concejal de Fiestas, Mascún Ariste, quiere volver a hacer de la calle el principal punto de encuentro.




















