
El grupo, ante los restos de la ermita.
Setenta vecinos de Sena, Villanueva de Sijena y Castelflorite disfrutaron el pasado sábado de una jornada de naturaleza y convivencia intergeneracional y en su propio entorno: las ruinas de la ermita de San Pedro de Cajal. Una actividad que supone la la primera ocasión en la que los tres pueblos organizan conjuntamente una actividad de estas características. Los ayuntamientos han realizado una valoración muy positiva tanto de la elevada participación como del ambiente vivido durante toda la jornada.
La actividad permitió conocer y poner en valor este enclave histórico, situado en un entorno privilegiado y desde el que se contemplan unas extraordinarias vistas del paisaje de Los Monegros y del Cinca Medio.
La jornada estuvo marcada por el interés por el patrimonio local y el fortalecimiento de los vínculos entre municipios vecinos. Y nada mejor que un almuerzo al finallizar la andada, celebrado en Castelflorite, que sirvió para intercambiar recuerdos, experiencias y propuestas en un ambiente cercano y participativo.
Tras el éxito y el buen ambiente, las tres corporaciones municipales han expresado su voluntad de que este encuentro histórico tenga continuidad y se convierta en el punto de partida de nuevas actividades culturales, patrimoniales y sociales compartidas. Para sus tres ediles, Ester Soler, José Jaime Castellón y Pedro Manuel Loscertales, la jornada «demuestra que nuestros pueblos tienen mucho que compartir. La convivencia, la defensa de nuestro patrimonio y el conocimiento de nuestro territorio son una excelente oportunidad para estrechar lazos y avanzar juntos».





















