
La actividad se desarrolla cada año en una localidad. En 2025, fue el turno de Robres y su corral de comedias.
El XXVIII Certamen de Relato Corto “Tierra de Monegros” ya tiene finalistas. El jurado ha seleccionado tres obras entre los 975 relatos recibidos desde 24 países, una cifra récord que supera ampliamente los 761 textos presentados en la edición anterior.
Los seleccionados son la colombiana residente en Italia Diana Paola Agámez Pájaro, por Celia, Rosa, Rosaura, Brenda, Abigail, Diana, María del Mar y dos muchachas más; la castellonense Thais Montolio Bachero, por Deshabida; y los hermanos Javier y José Bizarro, residentes en las Islas Baleares, por Tijeras de coser. Este último supone además una novedad en la historia del certamen, al ser la primera vez que una obra finalista está escrita a cuatro manos.
Los tres relatos abordan, desde enfoques muy diferentes, algunos de los grandes temas presentes en esta edición: la memoria, la violencia de género, la despoblación y los vínculos familiares.
Tijeras de coser se sitúa en la Guerra Civil y cuenta la historia de una monja de Sijena atrapada entre la fe, la culpa y la necesidad de proteger a una niña perseguida. El relato construye una historia marcada por el miedo y la dignidad en el ambiente cerrado de una sala de costura.
Por su parte, Celia, Rosa, Rosaura, Brenda, Abigail, Diana, María del Mar y dos muchachas más pone voz a víctimas de la violencia feminicida y a las madres que las buscan incansablemente en el desierto, convirtiendo la ausencia y la memoria en el eje de un relato coral.
Deshabida se adentra en los lazos familiares y el olvido a través de una mujer que regresa a la casa de su infancia y descubre que, a medida que la memoria borra personas y recuerdos, también comienza a desdibujarse su propia identidad.
El escritor y miembro del jurado Óscar Sipán ha destacado especialmente el nivel literario de esta edición y la dificultad de seleccionar únicamente tres obras entre casi un millar de propuestas.
“Este año hay muchas historias que permanecerán en la memoria de los lectores, historias que humanizan las tragedias. Tienen una arquitectura literaria muy rica, muy elaborada, muy sólida”, ha señalado.
Sipán también ha valorado la variedad de recursos narrativos empleados por los autores y la capacidad de muchos textos para sorprender al lector. “Hay finales magníficos, historias con una cultura contemporánea muy reconocible, llenas de hallazgos, de frases que te acompañan, que no se olvidan, una poética de alta calidad y con temáticas como la despoblación”, ha explicado.
La elevada participación ha supuesto además un importante trabajo de lectura y valoración para el jurado. “Muchos de los relatos son redondos y podrían haber optado a premio. Este año se ha batido el récord y ha habido mucho trabajo; cada miembro del jurado tiene unas ideas y una forma de ver el mundo. Se trata de elegir un relato y ser totalmente democrático y honesto, como así ha sido”, ha concluido Sipán.
El jurado está presidido por Gonzalo Gavín y formado además por las escritoras Cristina Grande y Marta Armingol, el profesor de la Universidad de Zaragoza José Ángel Sánchez, el vocal Jesús Brau y los escritores Miguel Ángel Ordovás y Óscar Sipán. Como secretario actúa el coordinador del Organismo Autónomo Instituto de Estudios e Investigación de Los Monegros, Isaías Fernández.
El primer premio está dotado con 2.500 euros y el segundo, con 1.500 euros. A ellos se suma el premio al mejor “Relato monegrino”, también dotado con 1.500 euros y reservado a obras ambientadas en Los Monegros. Además, los premiados y un acompañante disfrutarán de una estancia y una visita guiada por la comarca durante el fin de semana.
El orden definitivo de los tres finalistas no se conocerá hasta la gala de entrega de premios, prevista para el 9 de octubre en el Salón Municipal de Castelflorite, con entrada libre.





















