
Carlos Sampériz e Isaac Claver, en su visita a la nueva plaza creada en el corazón urbano de Grañén.
Los vecinos del municipio de Grañén disfrutan de un nuevo espacio de esparcimiento en pleno casco histórico, con la creación de una nueva plaza, que ocupa el lugar dejado por el derribo de varias viviendas en estado de ruina que fueron adquiridas por el consistorio.
Las obras del nuevo espacio, que conecta con el entorno de la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, ha contado con la ayuda económica de la Diputación Provincial de Huesca, que ha destinado 160.000 euros al proyecto. Su presidente, Isaac Claver, ha visitado la actuación realizada junto al alcalde del municipio, Carlos Sampériz, y ha valorado de forma positiva «la recuperación que ha llevado a cabo el consistorio de una zona degradada y que ahora presenta un aspecto moderno y completamente renovado».
El primer edil ha reconocido que «aunque seamos un ayuntamiento solvente, para las arcas municipales es inviable abordar obras de gran envergadura y gracias a la colaboración de la institución provincial hemos podido afrontar estos trabajos». La reforma de este espacio de más de 700 metros cuadrados ha dejado como resultado una escalinata con gradas y zonas verdes con un pavimento de hormigón lavado. Todavía resta la instalación de mobiliario. Según explica Sampériz, «estamos muy contentos por haber conseguido revitalizar el corazón del pueblo y estamos convencidos de los múltiples usos que la plaza va a tener a partir de ahora».
Con este proyecto, Grañén culmina la transformación de uno de los espacios más céntricos y simbólicos del pueblo. Previamente, en los últimos años, se han llevado a cabo dos fases de urbanización de la plaza de la iglesia, situada justo encima, donde se ha puesto en marcha una promoción de ocho apartamentos y una vivienda unifamiliar.




















