
Al fondo, sobre las tablas, Roberto Nistal en un momento de la representación en el Corral de Almagro.
El Teatro de Robres ha cumplido otro de los grandes sueños de su historia. La compañía monegrina ha culminado con éxito sus dos representaciones en el histórico Corral de Comedias de Almagro (Ciudad Real), considerado uno de los espacios escénicos más prestigiosos y simbólicos del teatro clásico español, y lo ha hecho logrando poner en pie al público con su original montaje ‘La Celestina, el bululú’.
Han sido dos jueves seguidos, 21 y 28 de mayo, dentro de la programación de primavera de este emblemático escenario del siglo XVII, único de sus características en España y una auténtica referencia del Siglo de Oro. En ambas ocasiones, la respuesta del público ha sido extraordinaria, con largas ovaciones y una despedida en pie para el equipo del Teatro de Robres.
«Ha sido maravilloso, sobre todo actuar en un escenario que conserva ese sabor del siglo XVII y sobre unas tablas que fueron pisadas por los cómicos de aquella época», señala el único actor del montaje, Roberto Nístal, que, tal y como pide el original formato, interpreta en solitario todos los personajes de la obra de Fernando Rojas. «La alegría es enorme, por el lugar en el que ha ocurrido y también por la respuesta del público. Que te pase eso en un sitio así es maravilloso», añade.
A través de su voz, su expresividad y algunos elementos simbólicos, el actor se va transformando ante los ojos del público en Celestina, Calisto, Melibea, Sempronio o Lucrecia, recuperando la esencia de los antiguos bululús que recorrían pueblos y ciudades durante los siglos XVI y XVII.

Roberto Nistal, durante la interpretación del bululú de La Celestina en Almagro.
El director del Teatro de Robres, Luis Manuel Casáus, también ha mostrado su alegría, definiendo el momento como «único y emocionante». «Ver al público en pie y entregado es la mejor recompensa; la gente salió entusiasmada de las dos funciones», afirma.
La imagen tenía además un significado especial para la compañía. Hace apenas unas semanas, Casáus reconocía que actuar en Almagro era «casi tocar el cielo», al tratarse de la gran referencia del teatro clásico español. Ahora, tras las dos funciones y la extraordinaria acogida recibida, asegura que se trata de un nuevo sueño cumplido para un proyecto cultural nacido hace casi 38 años en un pequeño pueblo de Los Monegros.
El éxito en Almagro se suma a una trayectoria que ha llevado al Teatro de Robres a escenarios de referencia como el Corral Cervantes de Madrid, el Teatro Zorrilla de Valladolid, el Paraninfo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander o el Instituto Cervantes de Frankfurt.

Luis Manuel Casáus y Roberto Nistal, antes de la representación en Almagro.




















