
La secretaria de la plataforma Sijena Sí, Cati Torres, y el tesorero, Salvador Ariste, enviaron la carta desde la oficina de Correos de Sariñena.
La Plataforma Sijena Sí ha enviado esta semana una carta al Consejo Internacional de Museos (ICOM) solicitando la apertura de un expediente para la expulsión del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). El colectivo considera que la institución catalana ha vulnerado de forma «grave y reiterada» el Código de Deontología del organismo internacional en relación con las pinturas murales de la sala capitular del monasterio de Sijena.
La petición se fundamenta en el presunto incumplimiento de varios artículos del citado código, especialmente aquellos que hacen referencia a la adquisición de bienes culturales en circunstancias irregulares y a la obligación de diálogo y restitución cuando se acredita la pertenencia legítima de las obras a su comunidad de origen.
A través de una nota de prensa, la plataforma recuerda que las pinturas murales proceden del Real Monasterio de Sijena, declarado Monumento Nacional en 1923 y propiedad de la Orden de San Juan de Jerusalén. En 1936, en el contexto de la Guerra Civil, las pinturas de la sala capitular fueron arrancadas y trasladadas a Barcelona por encargo de la Generalitat de Cataluña.
Según ha quedado acreditado en sede judicial, la extracción se realizó sin autorización de las legítimas propietarias ni de la Dirección General de Bellas Artes de la II República, incumpliendo la legislación vigente sobre patrimonio histórico. Además, se ha señalado que el método de arranque utilizado fue «agresivo» y causó daños significativos al monumento.
En décadas posteriores se autorizaron nuevas actuaciones administrativas que permitían intervenciones en las pinturas, pero siempre condicionadas a su depósito en museos de Zaragoza o Huesca, «una condición que nunca llegó a cumplirse», recuerdan. Desde entonces, las obras permanecen en el MNAC, donde han sido exhibidas de forma continuada.
El conflicto judicial se inició en 2013, cuando el Gobierno de Aragón solicitó la devolución amistosa de las pinturas. Ante la negativa del museo, el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena y el Ejecutivo aragonés acudieron a los tribunales.
Tras doce años de litigios y tres sentencias favorables a Aragón, la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo confirmó el pasado 27 de mayo de 2025 la obligación del MNAC de restituir las pinturas a su lugar de origen. Las resoluciones judiciales declararon ilegítimo el contrato de cesión en depósito indefinido en el que se amparaba el museo y reconocen que la Orden de San Juan de Jerusalén es la propietaria legítima de las obras. Su máximo responsable concedió poderes de representación al Gobierno de Aragón y además, expuso en sede judicial su deseo de que las obras volvieron a su lugar de origen.
Las sentencias establecen que el destino de las pinturas es el monasterio de Sijena y que su traslado resulta técnicamente viable si se adoptan las medidas adecuadas.
Pese a ello, la Plataforma Sijena Sí denuncia que el MNAC ha retrasado la ejecución de la sentencia alegando «una supuesta incapacidad técnica» para trasladar las pinturas sin poner en riesgo su integridad. El colectivo recuerda que durante el proceso judicial los propios peritos del museo reconocieron que el traslado era viable bajo determinadas condiciones técnicas.
También subraya que las pinturas han sido objeto de montajes, traslados e incluso préstamos internacionales en el pasado, lo que, a su juicio, contradice la tesis de la imposibilidad técnica defendida por el museo.
La solicitud enviada al ICOM sostiene que el MNAC podría haber vulnerado varios artículos del Código de Deontología del organismo, entre ellos el relativo a la adquisición de bienes culturales obtenidos mediante daño o destrucción de monumentos, así como los que obligan a los museos a mantener un diálogo imparcial con las comunidades de origen y a cooperar en la restitución cuando se acredita la propiedad legítima.
Asimismo, recuerda que el ICOM promueve estándares éticos basados en la legalidad, la cooperación y el respeto a las comunidades de origen. A su juicio, «mantener como miembro a una institución que incumple una resolución judicial firme de restitución y que, según sostiene, ha ignorado los principios de diálogo y cooperación, sería incompatible con los objetivos del organismo internacional».
Por todo ello, la Plataforma Sijena Sí solicita formalmente al Consejo Internacional de Museos la apertura de un expediente que estudie la posible expulsión del MNAC de esta organización internacional.
El colectivo concluye que la restitución de las pinturas murales a la sala capitular del monasterio de Sijena «no es solo una cuestión jurídica, sino también ética y de respeto a la historia y a la comunidad a la que pertenecen».




















