
El torneo ha vuelto a reunir a alrededor de un centenar de inscritos en Alcubierre, que han tenido la oportunidad de conocer a Daniel Pulvett.
Daniel Pulvett solo conserva un 10 % de visión, pero sobre un tablero es capaz de ver con la mente. Recuerda posiciones, representa cada movimiento y reproduce partidas completas en su cabeza. El vigente campeón del mundo de ajedrez para ciegos y personas con discapacidad visual es el invitado de honor del XIX Torneo Internacional de Ajedrez de Alcubierre, que se celebra este fin de semana y que, un año más, cuenta con una figura de primer nivel y de extraordinaria calidad humana.
La cita reúne a un centenar de participantes, que han tenido ya la oportunidad de conocer al jugador venezolano, que tiene 34 años y que reside en Madrid. Pulvett ha visitado las mesas de juego y después, ha firmado en el Libro de Honor del Ayuntamiento, acompañado por el alcalde de Alcubierre, Pedro Suñén; el presidente de la Comarca de Los Monegros, Pedro Loscertales; el diputado provincial José Javier Ferrer y otras autoridades y representantes de las entidades colaboradoras. También estará presente en la entrega de trofeos que pondrá fin a la competición.
Su presencia ha ido mucho más allá de lo deportivo. Cercano y generoso durante su encuentro con los medios, Pulvett ha compartido algunos de los episodios más personales de una trayectoria marcada por la pérdida progresiva de visión, pero también por el descubrimiento de un deporte que acabaría transformando su vida.
Sus problemas visuales comenzaron cuando tenía 11 años y solo uno después descubrió el ajedrez, que, tal y como ha dicho, «es lo que más amo». Y es que este deporte le ha brindado grandes oportunidades a nivel profesional y personal, enseñándole el camino a seguir cuando la vida se complica. «La discapacidad puede ser un obstáculo grande o pequeño, pero con trabajo y esfuerzo se puede superar», ha señalado.
Pulvett ha hablado con especial emoción del papel desempeñado por sus padres y de los sacrificios que realizaron desde sus primeros pasos en este deporte. «Mi madre no sabía nada de ajedrez, pero me leía los libros y me iba dictando los movimientos. El ejemplo de dedicación de mis padres ha sido fundamental y gracias a ellos he conseguido progresar en este deporte», ha explicado, subrayando que su triunfo es el de una familia que creyó en él desde el principio y le ayudó a convertir una dificultad en una oportunidad.

Daniel Pulvett, junto al alcalde de Alcubierre, firmando en el Libro de Honor del Ayuntamiento.
Un deporte sin barreras
Durante su intervención, Daniel Pulvett ha destacado igualmente las cualidades inclusivas del ajedrez. Frente a un mismo tablero pueden encontrarse personas de diferentes edades, nacionalidades y condiciones físicas, e incluso competir desde lugares distintos gracias a las posibilidades del juego a distancia.
El propio torneo de Alcubierre ha vuelto a ofrecer buenos ejemplos. Así, entre los participantes, se encontraba Antonio Hernando, conocido como Tigre Wilson, jugador zaragozano, campeón de España de ajedrez inclusivo y uno de los grandes veteranos de esta cita, a la que acude cada año.
Hernando se ha mostrado encantado de regresar a Alcubierre y de tener la oportunidad de conocer a otro gran campeón internacional. También ha repetido participación Belén Miranda, llegada igualmente desde Zaragoza y campeona de España de ajedrez mixto, quien ha destacado el ambiente de la competición y la posibilidad de compartir torneo con figuras relevantes de este deporte.

Pulvett y García, recorriendo las mesas de juego del torneo.
Una cita que coloca Alcubierre en el mapa
El periodista Leontxo García, que ha ejercido un año más como maestro de ceremonias, ha recordado que Alcubierre es el pueblo más pequeño del mundo en recibir a figuras tan destacadas como Anatoly Karpov, Boris Spassky, Veselin Topalov, Ruslan Ponomariov, Judit Polgar, Yifan Hou o Anna Muzychuk.
El alcalde de Alcubierre, Pedro Suñén, ha puesto el acento en la repercusión alcanzada por el torneo, que, tal y como ha señalado, coloca a la localidad en el mapa nacional e internacional de este deporte y además, ha valorado la dimensión humana del invitado de esta edición. «Daniel Pulvett es un campeón dentro del tablero, pero también un extraordinario ejemplo de superación e inclusión. Para Alcubierre es un orgullo recibirlo y poder acercar su historia a jugadores, vecinos y visitantes», ha destacado.
El presidente de la Comarca de Los Monegros, Pedro Loscertales, también ha valorado el esfuerzo sostenido durante diecinueve ediciones y la visibilidad que el torneo otorga a Alcubierre y Los Monegros, demostrando además la capacidad de nuestras poblaciones de organizar grandes eventos.
El torneo, valedero para el Circuito Aragonés de Ajedrez y para el Circuito Máster, se ha disputado mediante sistema suizo a nueve rondas, con un ritmo de juego de 15 minutos más tres segundos de incremento por movimiento.
Ocho tableros dentro de su mente
La visita de Daniel Pulvett tendrá continuidad este domingo. A las 17.00 horas protagonizará uno de los momentos más esperados del fin de semana: una exhibición de ocho partidas simultáneas a la ciega.
El maestro internacional se enfrentará al mismo tiempo a ocho rivales sin ver ninguno de los tableros. Se guiará únicamente por la memoria, la concentración y la representación mental de cada una de las posiciones, en una demostración reservada a muy pocos ajedrecistas en el mundo.
El torneo está organizado por el Ayuntamiento de Alcubierre y patrocinado por la Diputación Provincial de Huesca, con la colaboración de la Comarca de Los Monegros, la Federación Aragonesa de Ajedrez e Ibercaja.





















