
Olga Cervera y Mariano Ordás, en su visita a las aulas del IES Montes Negros de Grañén.
El aula dejó de ser solo aula para convertirse por un día en un espacio de diálogo directo con la realidad empresarial de Los Monegros. Los alumnos de 4º de ESO del instituto Montes Negros de Grañén recibieron el pasado 5 de marzo la visita de Olga Cervera, directora de Hormigones Grañén, y Mariano Ordás, gerente del Secadero de Cereales Santiago, en una sesión que puso rostro y experiencia a los contenidos de la asignatura de Economía y Emprendimiento.
Se trata de una materia optativa implantada con la LOMLOE que aborda cuestiones como la economía de la empresa, la planificación financiera, la organización empresarial o el emprendimiento. Más allá del contenido teórico, el objetivo es claro: acercar al alumnado a la realidad y despertar su mirada hacia las oportunidades que existen también en su entorno más cercano.
«Como docente, veo necesario relacionar la materia con el contexto más cercano. Se trata de una situación de aprendizaje», explica la profesora responsable, Raquel Ara, que apuesta por abrir el aula al territorio y conectar la enseñanza con el tejido productivo local.
La iniciativa no es puntual. Forma parte de una línea de trabajo vinculada a los criterios de evaluación de la asignatura y al programa Xcelence-Escuelas que inspiran, cuyo objetivo es reforzar la orientación académica y profesional del alumnado. En este sentido, el centro ya ha contado este curso con la participación de otros profesionales, como representantes de la Agencia Tributaria de Huesca, y prevé nuevas acciones en los próximos meses.
Durante la sesión, los estudiantes pudieron conocer de primera mano la trayectoria, los valores y los retos de dos empresas asentadas en la comarca, en un diálogo abierto donde se abordaron desde los inicios hasta las dificultades financieras o la toma de decisiones en contextos reales.
Pero, sobre todo, la experiencia dejó una idea clara entre el alumnado: que emprender no es algo lejano ni exclusivo de las grandes ciudades. «Han aprendido que en su entorno también se puede emprender y que hay mucho potencial. Es una manera de abrirles los ojos más allá del libro de texto», subraya la docente.




















