«Los dichos, loas y motadas son los que dan vida y brillantez al dance»

Un encuentro formativo en Sariñena reúne a expertos y danzantes para impulsar la conservación de los romances y versos que acompañan a las actuaciones.

Imagen de la mesa con varias de las personas que participan en sus pueblos en la creación de dichos, motadas y loas.

 

La parte más teatral, crítica y simbólica de los dances monegrinos ha centrado este sábado una nueva jornada formativa en Sariñena. Bajo el título ‘Si te fiza un arraclán…’, tuvo como objetivo poner en valor y asegurar la continuidad de los dichos, loas y motadas, uno de los elementos más distintivos de estas representaciones tradicionales.

 

La actividad, impulsada por el grupo de trabajo de los dances de Los Monegros, ha reunido a personas vinculadas a distintos grupos del territorio, así como a interesados en aprender a construir este tipo de textos.

 

Aunque estas representaciones se asocian visualmente al ritmo de palos, espadas o cintas y a la música de gaita de boto, la palabra ocupa un lugar central. En los dichos, loas y motadas se concentra la sátira, la crítica social y la vida diaria de los pueblos, siendo en muchos casos uno de los momentos más esperados por el público. De hecho, concentran anécdotas relacionadas con los integrantes del grupo, anécdotas y cuestiones de actualidad.

 

Durante la jornada, la profesora de Lengua y Literatura Ana Isabel Giménez ha ofrecido una introducción al valor cultural del dance aragonés, destacando su riqueza como manifestación artística, capaz de integrar lo dramático, lo lírico y lo épico. «Es una forma de estar en el mundo y de ver el mundo», ha señalado, explicando que este tipo de encuentros buscan también que quienes lo mantienen «se sientan orgullosos de lo que hacen», superando esa “falsa modestia” que a menudo impide reconocer el enorme valor de esta tradición. «Es una manifestación cultural de primera magnitud», ha insistido.

A la izquierda, Ana Isabel Giménez, durante su ponencia.

El taller ha combinado este enfoque teórico con la experiencia práctica de integrantes de distintos dances, como Ángel Pisa, del dance de Sena; José Ignacio Gardeta, ‘Carrasco’, del dance de Robres; y José Francisco Pueyo, ‘Trumbo’, y Paco Lasierra, ‘el chato’, del dance de Pallaruelo de Monegros, quienes han compartido su conocimiento sobre la elaboración y puesta en escena de los textos. También ha participado el investigador Jesús Cancer.

 

En este sentido, el mayoral del dance de Robres, Roberto Serrano, ha incidido en la importancia de mantener viva la parte oral como elemento de conexión entre tradición y actualidad. «Es lo que conecta la tradición con el mundo en el que vivimos», ha explicado, subrayando que los dichos, loas y motadas son la parte que se renueva constantemente, al incorporar la vida de los danzantes y de los propios pueblos. A su juicio, este trabajo exige habilidades y dedicación que no siempre reciben el reconocimiento que merecen. «Detrás hay un trabajo silencioso, oculto muchas veces, pero que es el que da vida y brillantez a los dances», ha señalado.

En el centro, Manuel Adamo, otra de las ponentes de la jornada sobre los dances.

La jornada ha incluido también espacios de reflexión en forma de coloquio, con la participación de los citados ponentes y de Manuela Adamo, investigadora predoctoral del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, donde se han abordado cuestiones relacionadas con la conservación, evolución y reconocimiento de los dances como patrimonio cultural.

 

El encuentro se ha cerrado con la intervención del diputado de Cultura de la Diputación Provincial de Huesca, Carlos Sampériz, dentro de un programa que se enmarca en las actividades previas al V Encuentro de Dances de Los Monegros, previsto el próximo 18 de abril en Leciñena.

AGENDA

 

Febrero-Marzo

Carnavales. La mayoría de las localidades lo celebrará el 21 y 28 de febrero. El más singular, el de Villanueva de Sigena, será el 7 de marzo. 


18 de abril

Encuentro de Dances de Monegros en Leciñena. La cita busca dar mayor visibilidad a esta ancestral tradición y además, fomentar los lazos de unión entre las formaciones.