
Imagen de uno de los tramos en obras de la A-230, donde el PSOE considera que falta mejorar la seguridad.
El PSOE de Los Monegros ha cuestionado la valoración que este pasado martes realizó el director general de Carreteras, Miguel Ángel Arminio, durante su visita a las obras de la A-230, al considerar que su defensa sobre la seguridad de los trabajos en marcha no se ajusta a la realidad que viven a diario vecinos y usuarios.
Los socialistas reprochan que la visita se centrara en los tramos «más bonitos» de la obra y no en los puntos «más desastrosos», donde, según denuncian, existen riesgos evidentes para la circulación, entre ellos, desniveles importantes entre la calzada y las zonas excavadas. Una situación que, según han trasladado varios alcaldes socialistas, se viene arrastrando desde hace año y medio, el tiempo que llevan en marcha las obras entre Sariñena y Bujaraloz, incluidas en el Plan Extraordinario de Carreteras.
El enfrentamiento se enmarca en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno de Aragón y cargos políticos e institucionales del PSOE en Los Monegros, especialmente a raíz de los ‘Martes Negros’ y del debate sobre el estado de las carreteras. En varias jornadas, las protestas han coincidido con la respuesta de la DGA sobre el propio territorio, algo que volvió a ocurrir este pasado martes, con el director general defendiendo la seguridad de la A-230 y los manifestantes reivindicando soluciones al «grave» deterioro de la cabañera de Sariñena.
La alcaldesa de Castejón de Monegros, Ana Puey, ha señalado que se trata de «una obra que hemos denunciado desde el primer día porque está siendo un despropósito». «Teníamos muchas ganas de que, después de tantos años de reivindicación, fuera una realidad y, cuando se termine, quedará estupenda, pero la ejecución está siendo un auténtico desastre», ha añadido.
Puey ha denunciado además la falta de respuesta de la DGA a sus reivindicaciones y solicitudes de encuentro. «Solo mandan al director general a hacerse fotos en los tramos que salen bien bonitos, pero no va a los que están desastrosos», ha afirmado.
La alcaldesa de La Almolda, Montse Ordovás, también ha criticado la falta de comunicación directa con el Ejecutivo autonómico. «Lo mínimo habría sido escuchar a los alcaldes para conocer nuestras quejas», ha señalado, insistiendo en que la situación «está sobrepasando ya la paciencia de todos».
Frente a estas críticas, el director general de Carreteras defendió durante su visita que la vía no presenta problemas de seguridad si se respetan las condiciones de circulación. «No nos hemos encontrado una carretera mal señalizada ni peligrosa», aseguró, subrayando que, con la limitación de 40 kilómetros por hora, «no hay ningún problema de seguridad para el usuario». Su valoración se apoyó además en un informe técnico elaborado por la empresa concesionaria.
Arminio consideró que las críticas responden más a «un planteamiento político que técnico» y afirmó que cuestionar la seguridad de las obras es «casi un insulto» a los profesionales responsables de los trabajos.
Ante ello, el alcalde de Bujaraloz y diputado autonómico, Darío Villagrasa, ha defendido la legitimidad de las reivindicaciones. «No es ninguna afrenta exigir medidas de seguridad mientras se realiza la obra», ha señalado, recordando que estas demandas ya fueron trasladadas en 2025 y que seguirán planteándose «tantas veces como sea necesario». «Los alcaldes estamos para colaborar, pero también para reivindicar ante la administración las mejoras necesarias», ha subrayado.
También el alcalde de Albalatillo, Jesús Lasierra, ha advertido de las consecuencias indirectas de las obras, con un incremento del tráfico pesado por caminos alternativos, que están siendo «reventados».
Desde el PSOE monegrino, insisten en que es un «despropósito que después de las innumerables quejas sin obtener respuesta alguna venga el director general y se pasee por la zona ‘bonita’ de la obra. Estamos hartos de tanta hipocresía. Parece que se nos ríen y estamos ya al límite de nuestra paciencia», ha concluido la diputada del PSOE en las Cortes, Lorena Canales.




















