«La riqueza genética de Monegros, de nuevo, ha resultado ser extraordinaria»

El investigador del CSIC Emilio Ortega‐Casamayor lleva 20 años estudiando el valor científico de las saladas de Los Monegros.

Miembros del CSIC trabajando en el entorno de las saladas. (Foto CSIC).

 

El investigador del CSIC en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes, Emilio Ortega‐Casamayor, lleva 20 años estudiando el valor científico de las saladas de Los Monegros, y ahora encabeza DRYLANDS, un nuevo proyecto europeo que profundiza en su conocimiento.


Empecemos por el principio: ¿qué es, científicamente, una “salada”?

Se trata de lagunas someras efímeras que se alimentan del agua de la lluvia y que no tienen salida por ríos o arroyos y que suelen secarse en verano. El agua se evapora y deja las sales, llegando a alcanzar concentraciones de sal extremas, en ocasiones hasta 10 veces superiores a las del agua de mar. Son oasis salinos en medio de la aridez de los Monegros que albergan una vida microscópica muy rica, abundante y adaptada a estas duras condiciones, los microorganismos extremófilos.

 

 

¿Qué sabemos de estos espacios ahora que no supiéramos dos décadas atrás?

Los animales y plantas tan peculiares de esta zona se han estudiado desde los años 50 del siglo pasado, destacando Los Monegros como una de las áreas con mayor variedad de flora y fauna de Europa. La novedad que han traído estos últimos 20 años está en el descubrimiento de nuevas formas de vida microscópica, bacterias, arqueas, hongos y protistas. Son seres vivos de tamaño cien o mil veces menor a un milímetro y que no pueden ser observados a simple vista. Hemos tenido que esperar al desarrollo de las técnicas genéticas para poder descubrirlos e identificarlos a partir de su ADN. La riqueza genética de Monegros, de nuevo, ha resultado ser extraordinaria.

 

 

¿Podemos hablar de un “laboratorio al aire libre”?

Las saladas son diferentes unas de otras en su composición salina, cambian mucho entre estaciones y constituyen uno de los conjuntos de humedales áridos más singulares de Europa, en un lugar muy accesible y humanizado y donde resulta relativamente fácil trabajar. Monegros nos permite estudiar cómo la vida se adapta a condiciones extremas de aridez, salinidad y radiación ultravioleta, qué mecanismos ha inventado la vida para sobrevivir a esas condiciones y predecir cómo va a responder a los cambios en los patrones del clima o del paisaje. Esta variabilidad y accesibilidad nos permite realizar estudios en cualquier época del año y poder hacer un seguimiento detallado de los cambios que acontecen. En este sentido, es un laboratorio vivo para entender y gestionar la convivencia de las actividades humanas y todos los servicios que nos aportan la biodiversidad y los ecosistemas para sostener muestra propia vida en el planeta, buscando nuevas soluciones basadas en la evidencia científica que no solo sean innovadoras, sino que también estén firmemente arraigadas en la experiencia y en las necesidades del mundo real generando un aprendizaje mutuo.

 

Los investigadores viajan a menudo para monitorizar los humedales. (Foto CISC).

Ustedes han demostrado que en las saladas de Monegros existen los tres dominios biológicos representados por los tres grupos primarios de organismos, (arqueas, bacterias y eucariontes), ¿qué supone esto? ¿hay más lugares en el mundo que cumplan esta característica?

Arqueas, bacterias y eucariontes (donde tendríamos a los hongos y a los protistas) son formas de vida muy antiguas, algunas de ellas estrechamente relacionadas con el origen de la vida en la Tierra. Estas formas de vida microscópica se fueron separando durante millones de años a lo largo de la evolución, pero han sido capaces de colonizar y desarrollarse en los ambientes extremos de Monegros convergiendo en la invención de estrategias para soportar la aridez y la salinidad extrema. En el mundo existen otros lugares con alta salinidad, pero son menos los que tienen una riqueza de composición de sales y unas condiciones ambientales como las de Monegros. Además, estos lugares están ubicados en lugares remotos y de difícil acceso lo que dificulta y encarece la investigación.

 

También han investigado la biodiversidad microbiana y sus posibles aplicaciones biotecnológicas, ¿cuáles serían?

Las invenciones que han desarrollado los extremófilos para poder sobrevivir a la alta salinidad y altas dosis de radiación ultravioleta, tienen aplicaciones biotecnológicas e industriales. Es uno más de los diferentes servicios ecosistémicos que nos proveen estos ambientes y que hacen posible o más fácil la vida de los humanos en la Tierra. Algunos de los productos generados (pigmentos naturales, polímeros, lubricantes y anticongelantes, conservantes, medicamentos, bioplásticos, entre otros) tienen aplicaciones en alimentación, farmacia, agricultura y cosmética.

 

Su nuevo proyecto, DRYLANDS, ¿qué va a estudiar?

DRYLANDS se extiende hasta finales de 2028 y estudiaremos cómo algunas de estas formas de vida microscópica y su patrimonio genético tan originales presentes en la planicie de Monegros, pueden repartirse por todo el planeta gracias a la especial orografía y condiciones climáticas de la zona, actuando como semillero de importancia internacional. También estudiaremos qué cambios ambientales erosionan o modifican este patrimonio genético microscópico.

 

¿Las acciones locales pueden tener efectos sobre estos delicados enclaves?

El proyecto DRYLANDS enfatiza cómo las acciones locales en zonas sensibles pueden tener un efecto global a través de diferentes mecanismos ecológicos y atmosféricos del sistema Tierra y este es otro de los motivos por el que hemos escogido Monegros como laboratorio natural de estudio. Las acciones locales tienen efectos sobre estos delicados enclaves que van mucho más allá de lo que a primera vista podría parecer. Y esto supone una gran responsabilidad.

AGENDA

 

Abril, mes de la lectura

Programaciones en las bibliotecas municipales. Bibliotecas como las de Tardienta y Sariñena organizan charlas, presentaciones y actividades en torno al libro y la la lectura.


18 de abril

Encuentro de Dances de Monegros en Leciñena. La cita busca dar mayor visibilidad a esta ancestral tradición y además, fomentar los lazos de unión entre las formaciones.