El comercio local reivindica «la vida de pueblo» y su cercanía en el arranque de las fiestas de Tardienta

Las pregoneras, propietarias de diferentes negocios de la localidad, han emocionado y arrancado carcajadas antes del chupinazo y del inicio de cinco días marcados por la tradición y el ambiente festivo.

Las pregoneras de las fiestas, acompañadas de la alcaldesa del municipio y varias de las concejalas.

Tardienta ha comenzado este jueves sus fiestas de Santa Quiteria poniendo en el centro a quienes, cada mañana, levantan la persiana en el pueblo. El comercio local ha sido el encargado de pronunciar el pregón anunciador desde el balcón del Ayuntamiento y lo ha hecho mezclando emoción, memoria, orgullo rural y mucho humor ante una plaza abarrotada de vecinos con pañuelo azul al cuello y ganas de celebración.

 

Las pregoneras, todas ellas propietarias de diferentes negocios de la localidad, de una mercería a una tienda de ropa, carnicería o panadería, han reivindicado el papel que sigue desempeñando el pequeño comercio en la vida diaria de Tardienta y también su valor humano y social.

 

«Un negocio es más que vender; es formar parte de la vida del pueblo y seguir apostando por nuestra tierra cuando otros se marchan», han señalado durante una intervención muy aplaudida y cargada de referencias al comercio «de antes», recordando antiguos establecimientos ya desaparecidos y a generaciones de comerciantes que ayudaron a construir la vida cotidiana del municipio.

 

El pregón también ha dejado frases cargadas de cercanía y complicidad. «No podemos competir en infraestructuras o maquinaria, pero sí podemos pararnos a charrar, escuchar y abrir la tienda en plenas fiestas si alguien se ha olvidado algo», han afirmado.

 

Y, entre risas, han confesado «guardar muchos secretos», porque desde detrás del mostrador saben «quién se salta la dieta, quién sale con un puñado de chuches en el bolsillo o si eres más de braga o de tanga». «Aquí se compra, se charra y se vive», han resumido antes de animar a vecinos y visitantes a vestir ropa adquirida en los establecimientos del pueblo y llenar las mesas festivas con productos «de casa».

 

Después han llegado los tradicionales «¡Viva el comercio!», «¡Viva Tardienta!» y «¡Viva Santa Quiteria!», coreados desde la plaza, antes del lanzamiento del chupinazo y del inicio del pasacalles con mairalesas, autoridades, dance, gigantes y cabezudos, acompañados por la música de la banda local El Guante Blanco.

Los danzantes han acompañado el desarrollo de las celebraciones.

El recorrido ha finalizado en la iglesia parroquial con la tradicional ofrenda de flores y frutos a Santa Quiteria, uno de los primeros actos de unas fiestas que ahora afrontan sus jornadas más intensas.

 

Una de las pregoneras, Sonia Vidal, reconocía después la emoción vivida desde el balcón consistorial. «Ha sido todo un orgullo. Hemos pasado nervios, claro, pero sobre todo ha sido muy emocionante representar al comercio y al pueblo, tanto al de ahora como al de antes», explicaba. «Lo que hemos querido reivindicar es que el comercio da vida al pueblo, que es importante mantener tiendas y servicios y también agradecer la fidelidad de los clientes», añadía.

 

Los actos más tradicionales llegarán este viernes con la subida a la ermita y el tradicional Saludo de la Bandera, uno de los momentos más espectaculares y emotivos de las fiestas de Santa Quiteria. El gran estandarte de la cofradía de San Nicolás volverá a inclinarse frente a la imagen de la Virgen, primero a la entrada del pueblo y después junto a la iglesia, en un acto cargado de simbolismo.

AGENDA

 

Abril, mes de la lectura

Programaciones en las bibliotecas municipales. Bibliotecas como las de Tardienta y Sariñena organizan charlas, presentaciones y actividades en torno al libro y la la lectura.


Abril – noviembre

90 aniversario del inicio de la guerra civil española. El Grupo de Investigadores de Los Monegros guiará al público por los hechos y escenarios de la guerra en el territorio con una amplia y variada programación que se extenderá hasta noviembre. Toda la programación.