
La salida constituye cada año uno de los momentos más icónicos y espectaculares.
Sariñena se ha volcado este mediodía con la salida de la Orbea Monegros. A las 12.00 horas, miles de bikers han comenzado a rodar en dirección a la estepa monegrina, formando un pelotón compacto y espectacular que ha vuelto a dejar una de las imágenes más reconocibles de la prueba. La salida, desde el recinto ferial, ha estado marcada por la cuenta atrás, la música y la animación, en un ambiente festivo que ha acompañado a los participantes en los primeros metros de la maratón, la distancia reina de 113 kilómetros, elegida por el 70% de los 5.800 inscritos.
Desde ese momento, el paisaje ha tomado el protagonismo. Por delante, un recorrido exigente, seco y rápido, con el polvo ya levantándose sobre las pistas y con el calor dejando notar su presencia desde el inicio. Los ciclistas, llegados de toda España y de hasta ocho nacionalidades, afrontan así una jornada larga en la que cada uno persigue su propio reto.
Antes de la salida, el ambiente ya anticipaba lo que estaba por venir. Cris, Irene y Marga, llegadas desde Barcelona, apuraban los últimos minutos antes de colocarse en parrilla. Para dos de ellas era la primera vez, animadas por su compañera, que ya completó el recorrido en 2025 «Fue la primera vez que hice una ruta tan larga, de más de 100 kilómetros, y la primera vez que toqué el desierto; me encantó. Es un recorrido diferente, bonito y el ambiente es espectacular», contaba.
También desde Benavente (Zamora), otro grupo de corredores compartía esa mezcla de expectación y ganas. «Teníamos muchas ganas de formar parte de esta aventura, por el paisaje tan distinto y el ambiente», explicaba Carlos Geras, poco antes de hacerse una foto en la línea de meta, en uno de los rituales más repetidos de la jornada previa al arranque.

Foto de familia de organizadores y colaboradores de la Orbea Monegros.
El recorrido llevará a los participantes por algunos de los enclaves más característicos del territorio, como la sierra de Jubierre, un escenario que combina dureza y belleza y que se ha convertido en una de las señas de identidad de la prueba, que este año alcanza su 26ª edición.
Todo ello con un importante despliegue de medios, en el que participan Guardia Civil, Cruz Roja y Protección Civil, además del equipo organizativo y decenas de voluntarios que velan por el correcto desarrollo de la jornada.
A pesar de la introducción de un sistema de salida por parrillas según tiempos del año anterior, la Orbea Monegros mantiene su carácter no competitivo. Cada participante afronta el recorrido con su propio objetivo, lejos de la presión de la clasificación.
La jornada continuará con la salida de la media maratón, prevista para las 13.30 horas, también desde el recinto ferial. Mientras tanto, Sariñena presenta un lleno absoluto y el ambiente se extiende a otros puntos de la comarca, con un impacto que también se deja notar en ciudades cercanas como Huesca y Zaragoza.





















