
El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca ha investigado a un vecino de la comarca de Los Monegros, de 48 años, como supuesto autor de dos delitos contra la seguridad vial por conducir un vehículo a motor pese a tener retirado el permiso de conducción por la pérdida total de los puntos asignados.
Los hechos tuvieron lugar en dos momentos diferentes. El primero, el pasado mes de febrero, cuando agentes del Puesto de la Guardia Civil de Tardienta interceptaron al conductor tras cometer una infracción de tráfico. Al comprobar sus datos, verificaron en los archivos de la Dirección General de Tráfico (DGT) que tenía retirado el permiso de conducción por la pérdida total de puntos.
Un mes después, en marzo, el mismo conductor volvió a ser sorprendido al volante tras cometer otra infracción de tráfico, en esta ocasión por una patrulla del Puesto de la Guardia Civil de Grañén. Los agentes comprobaron entonces que seguía en la misma situación irregular y que todavía no había recuperado el permiso de conducción.
El GIAT del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca se hizo cargo de la investigación de ambos hechos y corroboró que el conductor había perdido la vigencia del permiso tras agotar la totalidad de los puntos asignados. Además, no había realizado el obligatorio curso de sensibilización y reeducación vial necesario para recuperar la autorización para conducir.
Finalmente, el pasado 22 de abril, los agentes procedieron a su investigación como supuesto autor de dos delitos contra la seguridad vial. Las diligencias fueron remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 3 de Huesca, y el investigado deberá comparecer ante la autoridad judicial cuando sea requerido.
Desde la Guardia Civil recuerdan que el sistema de permiso por puntos tiene como objetivo reducir la siniestralidad en carretera y penalizar conductas de riesgo al volante. Una vez agotado el saldo de puntos, la Administración declara la pérdida de vigencia del permiso, quedando el conductor inhabilitado para circular hasta completar los procedimientos de recuperación establecidos.
Además, conducir en estas circunstancias puede acarrear penas de prisión, multas o trabajos en beneficio de la comunidad, especialmente en casos de reincidencia, al considerarse una conducta que incrementa el riesgo para la seguridad vial.





















