
Francisco Villellas, alcalde de Sariñena.
El alcalde de Sariñena, Francisco Villellas, reivindica la tradición como esencia de San Antolín, destaca la capacidad de sus conciertos para atraer público de toda la comarca y repasa algunos de los principales proyectos municipales, desde la transformación del casco antiguo y la creación de vivienda hasta la residencia y el futuro suelo industrial. También aboga por disfrutar de cinco días de alegría y convivencia, en los que Sariñena se sitúe como referente de la comarca y reciba con hospitalidad a todos sus visitantes.
Sariñena está ya a las puertas de San Antolín. ¿Con qué sensación afronta este año las fiestas y qué espera especialmente de estos días?
Ahora mismo, la sensación es algo agridulce. Lo ocurrido en la calle Fatás, con el derrumbe de una vivienda en obras y el fallecimiento de uno de los trabajadores, ha causado pesar y consternación en Sariñena. Nuestro pensamiento está con su familia, sus compañeros y con las personas que resultaron heridas. Se decretó una jornada de luto y se suspendieron varias actividades previstas para estos días.
De cara a la celebración de San Antolín, mi deseo es el de todos los años: que sean unas fiestas muy participativas, en las que primen la convivencia, el respeto y el buen ambiente. Queremos que la gente salga a la calle, participe, disfrute de la programación y viva estos días intensamente. Y, por supuesto, que todo trascurra con normalidad, sin incidentes y además, recibamos con alegría y hospitalidad a todas las personas que vienen de fuera a compartir nuestras fiestas. También es importante que el tiempo acompañe.
Si tuviera que elegir un momento del programa que espera con especial ilusión, ¿cuál sería y por qué?
Siempre digo que mi plato fuerte de las fiestas es el dance. Es probablemente el acto que más me emociona y el que, para mí, mejor representa las fiestas de San Antolín. Tiene detrás mucha historia, mucho trabajo y muchas generaciones de sariñenenses que han contribuido a mantenerlo vivo. Además, este año hay también elementos especiales, como el estreno de nuevas espadas. Todo lo que supone conservar, renovar y transmitir esta tradición es importante, porque al final estamos hablando de una parte fundamental de nuestro patrimonio y de nuestra identidad como pueblo.
El pórtico festivo había comenzado ya y la presentación de mairalesas y mairales volvió a reunir a numeroso público. ¿Qué significa para Sariñena mantener ese ambiente y esa participación incluso antes del comienzo oficial?
La presentación volvió a demostrar que en Sariñena las fiestas empiezan bastante antes del día 1. Hay muchas ganas de San Antolín y se nota en la participación en los actos previos y en todo el movimiento que se genera alrededor de las fiestas.
Evidentemente, este año ese pórtico se ha visto alterado por el accidente y algunos actos tuvieron que suspenderse por respeto y por el luto decretado. Pero la respuesta que habíamos visto hasta ese momento vuelve a demostrar que las fiestas son algo muy compartido. Hay mucha gente implicada durante semanas para que todo salga adelante: asociaciones, peñas, grupos culturales, trabajadores municipales, voluntarios… Y esa implicación previa es también parte de San Antolín.
Las fiestas vuelven a combinar tradición, grandes conciertos, peñas, actos familiares y propuestas para todas las edades. ¿Qué cree que define hoy a San Antolín y qué no debería perder nunca?
Creo que precisamente las define esa combinación. Por un lado, están todos esos actos tradicionales que son fijos cada año y que no podemos perder porque forman parte de la esencia de nuestras fiestas: el dance, la actuación de Aires Monegrinos, el Romance, la Ronda de Jotas… y otras citas que llevan muchísimos años formando parte de San Antolín. Y después está la capacidad de ir incorporando nuevas propuestas y en los últimos años, la apuesta por conciertos importantes que atraen a público no solo de Sariñena sino también del resto de Los Monegros y de comarcas cercanas.
Por segundo año consecutivo, se mantiene esa apuesta por un potente cartel musical y además, este año con todos los grandes conciertos gratuitos. ¿Cree que Sariñena está consiguiendo reforzar sus fiestas como un referente para toda la comarca?
Creo que sí. Ese es uno de los objetivos: tener unas fiestas pensadas principalmente para nuestra población, pero que al mismo tiempo sean capaces de atraer gente de otros municipios y de convertirse en una cita señalada dentro del calendario festivo de la zona. Los conciertos potentes nos dan ese plus y este año, además, el hecho de que las grandes actuaciones sean gratuitas facilita que pueda disfrutarlas mucha más gente.
Más allá de las fiestas, el Ayuntamiento tiene varios proyectos importantes en marcha. Uno de los más destacados es la remodelación de la plaza de la iglesia y la recuperación del antiguo Cine Victoria como aparcamiento. ¿En qué punto se encuentran estas actuaciones y qué transformación espera que supongan para el casco antiguo?
Son dos actuaciones que van muy ligadas y que para nosotros son importantes dentro de la recuperación del casco antiguo. La obra del antiguo Cine Victoria ya está adjudicada y nuestra previsión es que los trabajos puedan comenzar nada más terminar las fiestas.
El Ayuntamiento adquirió el inmueble precisamente porque nos permite resolver una de las cuestiones que plantea la transformación de la plaza de la iglesia. Queremos una plaza mucho más destinada al peatón y al encuentro, pero al mismo tiempo hay que dar una alternativa al aparcamiento. El antiguo cine se va a acondicionar como un aparcamiento cubierto de alrededor de 17 plazas, conservando el edificio y parte de sus elementos arquitectónicos, con una inversión aproximada de 187.400 euros.
En paralelo está la remodelación de la plaza de la iglesia, que supone una inversión de unos 372.000 euros y está ya en proceso de adjudicación. Queremos convertirla en un espacio más accesible, prácticamente peatonal, con zonas de descanso y ajardinamiento, renovando también las redes y ordenando todo el entorno. Si los plazos se desarrollan con normalidad, calculamos que pueda estar terminada hacia mediados del próximo año.
A nivel urbanístico, ¿hay alguna otra actuación importante?
Sí, la mejora de la calle Alfonso I el Batallador. Se había quedado pendiente porque existía una construcción que impedía completar correctamente la calle y, mediante una permuta, hemos conseguido alcanzar un acuerdo. Eso nos permitirá terminarla, hacer las aceras y mejorar todo ese espacio. Además, vamos a recuperar e integrar en el entorno urbano el antiguo partidero de agua de las fuentes de Sariñena, que hasta ahora estaba bastante olvidado. Son actuaciones que, sumadas a las que se han realizado durante los últimos años, deben ayudarnos a devolver vida al casco antiguo.
La vivienda aparece también como una de las prioridades municipales, con distintas rehabilitaciones previstas en Sariñena y sus pedanías. ¿Cuál es ahora mismo el principal reto en este ámbito y qué pasos se van a dar en los próximos meses?
El principal reto es disponer de vivienda y, al mismo tiempo, evitar que inmuebles que llevan años vacíos terminen deteriorándose. Tenemos varias actuaciones previstas. Una de ellas es la vivienda anexa al antiguo Cine Victoria, que será rehabilitada para poder sacarla después a alquiler. También vamos a intervenir en una vivienda de la calle Castillo que fue donada al Ayuntamiento y necesita, entre otras cosas, renovar el tejado. Y tenemos pendiente la segunda fase de la vivienda situada sobre el bar social de La Cartuja de Monegros.
En Pallaruelo tenemos un ejemplo muy positivo. Ya se han rehabilitado cuatro viviendas municipales que están ocupadas por familias y esa llegada de población ha contribuido incluso a revitalizar el colegio. Ahora hemos recibido la donación de otras dos casas y queremos intentar rehabilitarlas también.
En los núcleos pequeños esto es especialmente importante. Muchas veces hay personas que podrían instalarse allí pero no encuentran vivienda disponible. Recuperar una casa que está cerrada evita su deterioro y, a la vez, puede permitir que llegue una nueva familia. Es una manera muy concreta de luchar contra la despoblación.
Estamos entrando ya en la recta final de 2026. Si mira al conjunto del año, ¿qué proyecto o avance municipal le gustaría especialmente poder dejar encarrilado antes de terminarlo?
Hay dos cuestiones que me gustaría destacar. Una de ellas, y creo que en esto coincidiríamos todos los concejales, es poder avanzar definitivamente en la residencia. Es un proyecto que Sariñena lleva esperando mucho tiempo. En la visita del vicepresidente del Gobierno de Aragón se nos trasladó el compromiso de ir consignando financiación durante los próximos años para poder completar la obra, y ahora esperamos que eso se concrete y podamos conocer exactamente las cantidades y el calendario. Ha habido ya un primer contacto administrativo y esperamos que sea una realidad. Ver terminada la residencia sería una satisfacción enorme porque estamos hablando de un servicio muy necesario para Sariñena y para todo nuestro entorno.
Y otro asunto fundamental es el polígono industrial El Puyalón. Ahí me gustaría que pudiéramos terminar todos los pasos administrativos pendientes para dejarlo preparado para la siguiente fase, que sería ya la urbanización. Para un municipio como Sariñena disponer de suelo industrial es muy importante si queremos facilitar la implantación de nuevas empresas, generar empleo y seguir creciendo. Es uno de esos proyectos cuyos resultados quizá no se ven de un día para otro, pero que son estratégicos para el futuro.
Y, para terminar, ¿qué mensaje quiere dirigir a los sariñenenses y a quienes visiten el municipio durante San Antolín?
Que disfruten mucho de las fiestas. Ojalá sean unos días inolvidables, que todo transcurra con normalidad y, sobre todo, con respeto entre todos. Que salgamos a la calle, participemos en los actos y disfrutemos de Sariñena, recibiendo a todos los que nos visitan. Las fiestas son un momento para compartir y para enseñar lo mejor de nuestro pueblo.





















