
La jornada ha sido inaugurada por la consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Aránzazu Simón.
Cultiva ha dejado claro que su gran valor está en ofrecer respuestas reales a quienes después tienen que tomar decisiones en el campo. En su quinta edición, celebrada este año entre Grañén y Albero Bajo, en el norte de Los Monegros, la cita ha convertido una finca experimental de 15 hectáreas en uno de los grandes escaparates nacionales de la innovación agrícola aplicada al cereal extensivo. Y quizá por eso, solo en su primera mañana, la de este miércoles, más de 1.400 personas han accedido ya al reciento.
Aquí no se viene solo a recoger folletos y asistir a ponencias técnicas. El agricultor pisa tierra, compara variedades, observa maquinaria trabajando y pregunta sin prisas a técnicos y empresas. «Poder palpar el cultivo, comparar y ver las variedades in situ ayuda muchísimo a tomar buenas decisiones y hacer una buena elección el año que viene», resumía Rubén Asín, agricultor de Fañanás, mientras recorría una de las zonas de ensayo. Muy cerca, José Arasco, llegado desde Valpalmas, en la comarca de las Cinco Villas, también observaba el comportamiento de diferentes cultivos. «Venimos para aprender y actualizarnos», señalaba.
Sobre el terreno, la jornada ha reunido a más de 60 empresas y entidades, 25 vitrinas agronómicas, estaciones de microensayos, maquinaria, agricultura 4.0, drones y demostraciones técnicas que convierten el recorrido en una fotografía bastante precisa de hacia dónde camina el sector. «Aquí ocurre justo lo contrario que en muchas ferias tradicionales; puedes ver la maquinaria trabajar de verdad y hablar directamente con la gente», destacaba Rubén Yzuel, de Ayerbe. «Además, es un sitio donde vienes también a sentirte orgulloso de ser agricultor, de ver que el sector camina hacia adelante y que lo que muchos hacemos a diario tiene un valor», añadía. «Lo mejor es compartir opiniones y experiencias con otros agricultores; es un aprendizaje y dos días muy buenos», añadía otro de los asistentes, Marcos Bosque, de Grañén.

Imagen de una de las zonas de ensayo de cereales de invierno.
Ensayos novedosos y nuevos robots
A lo largo de esta primera jornada, y todavía resta una más, ya que se alargará hasta el mediodía del jueves, la zona de ensayos ha estado entre las más visitadas. Allí han sobresalido las pruebas con once bioestimulantes impulsadas por la SAT Secadero de Cereales Santiago o por ejemplo, los ensayos con cultivo de adormidera destinada al sector farmacéutico, desarrollados por Acaliber. La empresa, líder mundial en producción de morfina y codeína para uso farmacéutico, estudia ahora su implantación en Aragón. Y, de momento, los primeros resultados de estas pruebas «están siendo muy buenos», señalaba el técnico de la firma, Juanjo Sáez, tras explicar que buscan nuevas zonas de cultivo para ampliar superficie en España. Ahora mismo, tienen 10.000 hectáreas, principalmente en Castilla La Mancha y Castilla y León, y su objetivo a corto plazo es llegar a 15.000. Aragón está entre sus preferencias para ampliar superficie.
Otro de los puntos que más expectación ha generado ha sido la demostración de robots agrícolas autónomos y drones aplicados al campo. Del conjunto, uno de los más novedosos ha sido Ted, el robot especializado en viña presentado por Aggroup, perteneciente al grupo Internaco y ubicada en Tamarite de Litera, capaz de eliminar hierba de forma mecánica entre cepas mediante GPS de precisión y sin utilizar herbicidas. «Aquí existe un contacto mucho más directo con el agricultor y puedes demostrar la efectividad real de las máquinas», explicaba Sergio Grau, responsable de la firma, valorando de forma muy positiva el formato de Cultiva Monegros Norte.

Organizada por Cooperativas Agroalimentarias Aragón, Red Arax, el Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) del Gobierno de Aragón y la S.A.T. Cereales Santiago de Grañén, la jornada ha sido inaugurada por la consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Aránzazu Simón, quién también ha destacado el carácter práctico de la cita. «Cultiva es ya el gran referente de los cultivos extensivos y de la innovación agrícola aplicada al campo», afirmó, defendiendo «la innovación útil y la transferencia de conocimiento al servicio de la rentabilidad de las explotaciones».
Desde la organización, el presidente de la SAT Secadero de Cereales Santiago, Pablo Catalán, subrayó el orgullo que supone para la entidad acoger una cita de estas características y poner en valor el trabajo cooperativo. «Todos los ensayos que mostramos aquí ofrecen resultados reales, y eso es fundamental. Si queremos que el campo funcione y sea rentable, tenemos que trabajar juntos y tomar decisiones basadas en datos y experiencias reales», afirmó. Catalán destacó además la importancia de reunir en un mismo espacio maquinaria, semillas, fertilización, empresas y agricultores. «Una jornada como esta es clave para el futuro del sector, porque acerca innovación, conocimiento y rentabilidad al agricultor», añadió.
En la misma línea, Miguel Gutiérrez, jefe de Herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) del Gobierno de Aragón, explicó que aquí el agricultor «viene a buscar soluciones, intercambiar experiencias, retomar el contacto directo con las empresas y conocer novedades sobre el terreno. Con más de 60 firmas participantes, se genera el caldo de cultivo ideal para compartir conocimiento», señaló. Gutiérrez incidió además en la importancia de crear espacios de relación y convivencia para el sector agrario. «El agricultor necesita también un ámbito donde relacionarse, conversar y disfrutar de su profesión», apuntó.
Por su parte, el presidente de Cooperativas Agroalimentarias Aragón, José Víctor Nogués, defendió el valor de este tipo de encuentros. «Para nuestras cooperativas y nuestros socios agricultores es imprescindible contar con jornadas donde las novedades puedan verse directamente sobre el terreno», afirmó, destacando que permiten mantenerse conectados con «la última realidad agraria».






















