
Como cada año, el ángel se ha impuesto sobre el diablo en Pallaruelo.
El seis de agosto es un día grande en Pallaruelo de Monegros. El Salvador es patrón del pueblo y eso se traduce en sonidos de palos y gaitas desde la mañana, cuando ha tenido lugar la procesión, a la que ha seguido la misa baturra y la posterior representación del Dance al son de la gaita de boto aragonesa.
La localidad, que recuperó su Dance hace unas décadas, cuenta ahora con un nutrido grupo con una treintena de miembros, entre danzantes y personajes, incluyendo un cuadro infantil.
La representación ha comenzado con el habitual diálogo entre Mayoral y Rebadán, seguido de la pugna entre turcos y cristianos y la aparición del diablo, que ha sido vencido por el ángel una vez más. Tras los dichos al santo y las motadas, los cuadros han interpretado varias mudanzas, finalizando con la de “el Torno”, en la que los componentes forman una torre sobre la que sube el ángel mientras gira sobre sí misma.
Las fiestas comenzaron ayer, con un vermú musical a cargo del grupo Más Cemento, que llenó la pista de baile de rock y pop. Para hoy está prevista la actuación de la orquesta Titanes, actividades infantiles, un espectáculo de fuegos artificiales y una intensa sesión de baile hasta bien entrada la madrugada.

Vermú musical con Más Cemento.
El viernes, San Roque, contará con una nueva actuación del Dance. Y por la tarde habrá concurso de dibujo infantil, y uno de los actos más populares: la ronda de peñas. Por la noche, velada musical con la orquesta United Band, que incluirá concurso de disfraces, baile del farolillo y discomóvil.
El sábado será la última jornada de fiestas, con una intensa programación: la comida popular, actividades infantiles con hinchables y fiesta de la espuma, un animado torneo de beer pong y el festival de jotas a cargo de Aires Monegrinos. Ya de madrugada, el grupo Dulce Obsesión ofrecerá un tributo a La Oreja de Van Gogh antes de la tradicional traca fin de fiestas y la última sesión de discomóvil.






















