
La primera vuelta marcó el desarrollo del singular desafío de Lanaja.
El hombre volvió a ganar al caballo en Lanaja. Por segundo año consecutivo, los cinco atletas se impusieron este sábado a Lluvia, una yegua de pura raza española llegada desde Sallent de Gállego, en una de las citas más singulares de las fiestas de San Mateo.
Antes de empezar, las apuestas estaban divididas. Paul McGrath, campeón de Europa de medio maratón marcha y con raíces familiares en Lanaja, apostó por los corredores. También lo hizo Elena Varona, participante en la edición anterior. José Ignacio Borraz, alma mater del desafío, confió en cambio en la fortaleza de la yegua.
La carrera comenzó con una importante novedad: como homenaje a McGrath, la primera vuelta se disputó íntegramente en marcha atlética, mientras Lluvia avanzaba al trote. Los corredores aprovecharon mejor ese arranque y terminaron el primer giro con una ventaja cercana a media vuelta.
A ello se sumaron las características del trazado. Una subida y bajada en uno de los vértices del óvalo y una curva muy cerrada en el otro obligaban a la yegua a reducir mucho el ritmo. Daniel Jimeno, uno de los marchadores participantes, ya había anticipado antes de la salida que “la clave iba a estar en las curvas”.
A partir de la quinta vuelta, la organización eliminó esas dificultades y Lluvia comenzó a recuperar terreno, pero la diferencia acumulada ya era demasiado amplia.

Paul McGrath posó junto a participantes y autoridades. Los hombres, en el centro, con su trofeo.
El homenaje a McGrath fue así más allá de dar la salida y entregar los premios. “Es muy emocionante sentir que hay un trocito de mí en una carrera tan icónica como esta”, señalaba el campeón europeo, cuya abuela materna era natural de Lanaja.
La victoria fue para Gabriel González Pérez, Pedro Blasco Díez, Diego Bernad Bordonaba, Gonzalo Álvaro y Daniel Jimeno Rivera, que celebraron juntos el triunfo y alzaron el trofeo ante el público.
El jinete Gerardo Pérez Villanueva, ‘Titín’, felicitó a los corredores nada más cruzar la meta y se marchó satisfecho de su primera experiencia en una prueba que, más de 70 años después de su origen, sigue planteando la misma pregunta. En esta ocasión, entre humanos y equinos, venció el hombre. Se trata de su octava victoria por 19 del caballo.





















