
El alcalde de Villanueva, dando la bienvenida a los asistentes.
La sede del Instituto de Estudios Sijenenses, ubicada en la casa natal de Miguel Servet, se vistió de gala ayer para celebrar sus 50 años de vida. Medio siglo divulgando, investigando y defendiendo la figura del sabio villanovano y del patrimonio del Monasterio de Sijena.
Al acto acudieron Pedro Olloqui, Director General de Patrimonio de Gobierno de Aragón; Isaac Claver, Presidente de la Diputación Provincial de Huesca; Fernando Sarriá, jefe del servicio de Archivos, Museos y Bibliotecas; Carlos Sampériz, diputado provincial de Cultura, y Juan José Generelo, director del Archivo Histórico Provincial de Huesca.
Para el alcalde de Villanueva de Sijena, José Jaime Castellón, la jornada celebraba medio siglo de aportación cultural local, y también autonómica, y repasó las diferentes etapas de la institución, que incluyen la recuperación de la casa natal de Miguel Servet como uno de sus grandes hitos. «El peso de la palabra aquí tiene muchísimo más sentido», apuntaba.

Alberto Mir, durante su intervención.
El promotor del Instituto, Alberto García-Mir, destacó el apoyo del Ayuntamiento y la Diputación, pero sobre todo, de los consejeros del Instituto, por lo que aportan a la difusión y conocimiento de sus dos temas de estudio. Y como recordó, «Sigena y Servet son patrimonio e identidad de todos los aragoneses».
Alfonso Salillas recordó la figura del fundador, Julio Arribas y su labor invitando a primeras figuras como consejeros. Destacados médicos, humanistas y juristas, como Ángel Alcalá, Agustín Ubieto o Ramón J. Sender, desde el exilio, se sumarían a una larga lista de nombres. Arribas también consiguió en 1975 que la DPH financiara la estatua de Servet que está en la puerta de la iglesia o que la máxima figura de la religión calvinista visitara en 1980 el pueblo natal de Servet, todo un hito histórico y simbólico.
Después fueron nombrados como nuevos consejeros Juan José Generelo, Fernando Sarriá, Pedro Olloqui e Isaac Claver.
En su intervención, Olloqui reconoció la labor del Instituto y de los vecinos de Villanueva en pro de la causa de Sijena, que considera una causa de todos los aragoneses. Habló de Miguel Servet y Ramón y Cajal como los mayores científicos de Aragón y cuyas aportaciones cambiaron la historia de la humanidad, además de la defensa de la libertad de pensamiento de Servet. Repasó los lugares simbólicos de la historia de Aragón, destacando Sijena, símbolo del expolio del patrimonio aragonés y del esplendor patrimonial de la Corona.

Claver reconoció y agradeció la labor del Instituto, adscrito al IEA.
Por su parte, Claver alabó la labor de la institución, de la que dijo que era un orgullo para la provincia, como centro adscrito al Instituto de Estudios Altoaragoneses, por su trabajo por Huesca y Aragón, construyendo identidad con su actividad, y se refirió a Villanueva de Sijena como «un orgullo de pueblo y un ejemplo único para la provincia».
La mañana finalizó con una ronda jotera, a cargo de la rondalla local Esencia de Villanueva, hasta la plaza de la iglesia. Allí, ante la figura de Servet, tuvo lugar la ofrenda floral que puso el broche a una jornada que puso la vista en el pasado del Instituto, para impulsar su futuro.
























