Territorio Asha, la casa de turismo rural que el incendio de Leciñena puso en peligro: “Me eché a llorar al ver lo que estaba ocurriendo”

May González y Grisel.la Carretero pudieron acceder el domingo a la finca y comprobar que la casa está bien, aunque la tensión de los últimos días les pasa ahora factura.

May González y Grisel.la Carretero, propietarias de la casa rural que fue necesario desalojar en Leciñena. Guillermo Mestre (Heraldo).

 

May González y Grisel.la Carretero respiran algo más aliviadas desde este domingo, cuando por fin pudieron acceder a Territorio Asha, la casa de turismo rural que gestionan en Leciñena, y comprobar que el fuego no había llegado hasta la finca.

 

La vivienda está bien, pero ellas acusan ahora el desgaste de varios días de incertidumbre, miedo y tensión acumulada. “Estamos como si nos hubieran dado una paliza”, reconoce May, todavía con el cuerpo reaccionando a todo lo vivido desde que el incendio puso en peligro su proyecto de vida.

 

Durante varios días, mientras el incendio avanzaba por el monte y la carretera A-129 permanecía cortada, no pudieron acceder a la finca. La casa había sido desalojada y ellas solo podían esperar noticias desde el pueblo, pendientes de un proyecto y un modelo de vida por el que hace cinco años dejaron Barcelona y se trasladaron a vivir a Los Monegros.

 

Este domingo, por fin, pudieron subir hasta la vivienda y comprobar que todo estaba bien. “El paisaje de la carretera hasta la casa es el de siempre; allí no llegó el fuego”, explica May González. Apenas olía algo a humo y la finca no había sufrido daños. Detrás, sin embargo, en la siguiente loma, saben que la situación es distinta, pero “no quisimos ni asomarnos”, señalan. «Creemos que el fuego se quedó a un kilómetros más o menos, aunque no estamos seguras», añade.

 

La preocupación comenzó el martes, en los primeros momentos del incendio de Leciñena. May y Grisel.la vieron humo desde su casa en el pueblo. Al principio pensaron que el fuego podía estar más cerca del casco urbano, pero pronto comprobaron que el incendio se encontraba en la sierra. “La primera vez que subí pensé que se iba a controlar rápido, que iba a ser algo puntual”, recuerda May.

 

Aquel día tenían que desplazarse a Zaragoza, así que decidieron organizarse. Grisel.la se quedó en Leciñena, pendiente de si la situación empeoraba y de sus perros, mientras May realizó el viaje. Al regresar, unas dos horas después, la imagen ya era muy distinta. “La nube de humo era muy grande y me asusté. Conforme iba llegando por el camino de la casa veía cada vez más humo, más gris oscuro, y me iba poniendo cada vez más nerviosa”, relata.

 

Eran en torno a las 19.30 horas cuando intentó acercarse de nuevo a Territorio Asha. Entonces vio que el humo se levantaba justo por detrás de la vivienda. “Fue una impresión muy grande. Me eché a llorar al ver lo que estaba ocurriendo”, reconoce.

 

A partir de ese momento ya no pudieron subir. Guardia Civil y el Ayuntamiento les indicaron que no podían acceder a la zona, y la incertidumbre se instaló durante varios días. “Fueron momentos de nerviosismo, de desconcierto, porque tampoco sabíamos nada concreto de la casa. Nos tranquilizaban, pero tranquilidad no había”, explica May.

 

La vivienda no estaba ocupada en ese momento, pero sí estaba prevista la llegada de un grupo. La estancia tuvo que anularse y esta semana también han suspendido la visita que tenían programada.

 

El primer alivio llegó a través de unas imágenes de televisión. En un reportaje emitido por Aragón TV pudieron ver de fondo la casa y comprobar que aparentemente seguía intacta. “Hicimos una captura y la pasamos enseguida al grupo de la familia, diciendo: mirad, la casa está bien”, recuerda May. Aun así, necesitaban verlo con sus propios ojos, algo que pudieron hacer este mismo domingo.

 

El acceso confirmó lo que habían intuido en las imágenes: el fuego no llegó hasta Territorio Asha. La carretera de entrada conserva el paisaje habitual y las instalaciones están bien. La amenaza, sin embargo, se quedó muy cerca, detrás de la siguiente loma, donde el incendio sí ha dejado huella.

 

Para May y Grisel.la, Territorio Asha no es solo un negocio. Transformaron una antigua casa rural y un centro ecuestre en un espacio vinculado al turismo rural, la naturaleza, la educación ambiental y la sostenibilidad.

 

Por eso, ver peligrar la finca ha supuesto también ver amenazado su modo de vida. Aun así, May intenta mirar hacia delante con esperanza. Cree que la recuperación de la sierra será ahora una tarea colectiva y que el turismo rural también puede ayudar a sostener esa mirada. “Como la naturaleza nos da tanto, ahora le tenemos que dar”, afirma. Y añade: “Tengo la firme convicción de que va a venir más gente, porque esto se tiene que recuperar y volver a embellecer”.

AGENDA

 

Del 29 de junio al 4 de julio: World Music Connecti-ON Festival

Habrá exhibiciones y conciertos del alumnado, que llega procedentes de diferentes puntos de España, pero también de Japón, Perú, Montenegro o Bielorrusia. 

 

18 y 19 de julio: Torneo Internacional de Ajedre de Alcubierre

El invitado de este año será el campeón del mundo de ajedrez para ciegos, Daniel Pulvett. El ajedrecista protagonizará una exhibición de partidas simultáneas.