
En el centro, Yasmina Praderas, durante el homenaje celebrado en Montesusín.
«Montesusín es casa». Así resume Yasmina Praderas el profundo vínculo emocional que mantiene con la localidad monegrina donde creció y pasó buena parte de su infancia, disfrutando de veranos «infinitos» de risas, bicicletas y juegos en la calle.
La técnica de sonido, nominada este año a los Premios Oscar por la película ‘Sirat’, ha sido homenajeada este domingo a través de un acto sencillo, pero cargado de emoción, que ha tenido lugar en el marco de las fiestas de la localidad en honor de San Isidro y que ha contado con la presencia de familiares, amigos y vecinos que han seguido su trayectoria profesional con orgullo y cariño.
«Es un momento muy bonito y emocionante», ha reconocido tras el acto. «Pasan los años y, por las circunstancias de la vida, vengo poco al lugar donde pasé mi infancia, pero descubres siempre con emoción que la gente y las personas con las que has compartido tantas cosas siguen allí y que se mantiene esa energía como de familia, como si el tiempo no hubiera pasado», ha explicado.
Para Yasmina Praderas, Montesusín continúa siendo «un lugar de descanso, de juego, de compañía, de diversión… un poco todo». Durante su intervención, ha recordado además aquellos veranos marcados por la libertad de crecer en un pueblo, algo que, tal y como ha señalado, despierta «envidia» entre quienes no han tenido una infancia ligada al medio rural.
El alcalde de Grañén, Carlos Sampériz, ha sido el encargado de abrir el acto, destacando cómo aquellas vivencias de infancia en Montesusín «seguro que impregnan también la sensibilidad» con la que Yasmina Praderas desarrolla un trabajo tan importante y delicado como el sonido cinematográfico. La homenajeada se ha convertido en la primera aragonesa nominada a los Premios Oscar y, además, lo ha hecho formando parte del primer equipo íntegramente femenino candidato en una categoría técnica. La película ‘Sirat’ le permitió conquistar este año su segundo Premio Goya, tras el conseguido anteriormente por ‘As bestas’, consolidando así una trayectoria cada vez más reconocida dentro de la industria cinematográfica.
Precisamente, Yasmina Praderas ha querido compartir uno de esos galardones con sus vecinos y vecinas durante el homenaje, y el ‘cabezón’ ha acabado convirtiéndose en otro de los protagonistas de la tarde, pasando de mano en mano y convirtiéndose en reclamo de decenas de fotografías.

Inma Garcés, amiga de la infancia, ha recordado algunos de los momentos vividos juntas.
El homenaje ha contado también con la participación de una de sus amigas de la infancia, Inma Garcés, que ha compartido algunas de las anécdotas vividas juntas en Montesusín, evocando aquellos años de cuadrilla, juegos y largas tardes en la calle. Además, ha confesado la emoción que siente cada vez que ve el nombre de Yasmina ligado a grandes producciones cinematográficas y premios internacionales.
Uno de los momentos más emotivos ha llegado con las palabras de su hermano, Héctor Praderas, que ha puesto voz al profundo vínculo emocional que la familia mantiene con el pueblo. «Montesusín es parte de nuestra infancia, de nuestra familia y de muchos de los momentos, y es por eso que este homenaje tiene un significado enorme», ha señalado.
«Hablar de mi hermana es hablar de esfuerzo, de sensibilidad, de trabajo constante y de una pasión inmensa por su profesión; muchos la conocen por sus logros, pero quienes la conocemos de verdad sabemos que detrás de ellos hay muchas horas de trabajo, sacrificio, constancia y mucho corazón», ha añadido.
También ha destacado el orgullo que supone verla llegar tan lejos «sin perder su humildad, cercanía y esa forma tan auténtica de ser». «Este reconocimiento no solo celebra sus premios; también celebra la persona que es y el orgullo que representa para su familia y el cariño que este pueblo le tiene», ha concluido.
Como recuerdo del acto, Yasmina Praderas ha recibido un óleo con una imagen de Montesusín y un ramo de flores.





















