
Réplica de telescopio en la casa natal de Miguel Servet.
Una de las facetas que se destaca siempre de Miguel Servet, junto con la de médico, teólogo o geógrafo, es la de astrónomo.
Fue en su etapa parisina cuando Miguel Servet descubrió y practicó la astrología. A finales de 1536 Servet, aconsejado por su amigo y editor Champier, se traslada a París para estudiar medicina en la Universidad de la Sorbona. Para ganarse la vida, mientras estudia medicina como alumno, ejerce como profesor en la misma universidad impartiendo un curso de Matemáticas, que en aquella época incluía la Geografía, la Astronomía y la Astrología.
Seguramente influiría en su contratación el éxito de su obra Geografía de Ptolomeo, publicada dos años antes. Ejerció en todo momento bajo el nombre de Michel de Villeneuve (Miguel de Villanueva).
Durante el curso hizo una defensa de la astrología judiciaria y de la necesidad de su conocimiento por parte de los médicos para saber la influencia de los astros sobre el hombre sano y enfermo. Y es entonces cuando predice el eclipse de luna que se iba a producir el 13 de febrero de 1538, que se produce en la fecha indicada.
En la época de Miguel Servet, la astrología era una disciplina integrada en el currículum educativo y se enseñaba como herramienta para comprender los movimientos celestes y su influencia en la vida humana. Sin embargo, la astrología predictiva, que pretendía predecir eventos de índole social o política, estaba sujeta a una estricta prohibición por parte de la Inquisición.
Esta fina línea de separación entre un estudio de la astrología y otro sirve para que Servet sea denunciado al decano de la Facultad por ejercer la astrología judiciaria. El proceso se inicia rápidamente y se da orden de suspender el curso. El claustro ratifica esta decisión. Servet protesta y publica en pocos días Michaelis Villanovani in quendam medicum apologetica disceptatio pro astrologia, (Discurso en defensa de la astrología) un folleto de 16 páginas, impreso en París.

Libro ‘Disertación apologética en favor de la Astrología’ editado por el Instituto de Estudios Sijenenses.
El proceso se eleva al Consejo municipal, teniendo lugar en el Ayuntamiento de París el 18 de marzo con numerosos comparecientes en representación de las diversas facultades, teólogos, médicos, el Fiscal General del Rey, procuradores y los abogados de las partes.
La sentencia, emitida ese mismo día, obliga a Miguel Servet a abandonar las clases de Astrología y a retirar el librito que ha publicado, bajo pena de multa. Además, se le prohíbe imprimir cualquier libro que tenga que ver con la Astrología sin la censura previa de un Doctor en Teología y un Doctor en Medicina. Se impone el requisito de la censura de la Iglesia sobre las obras científicas.
Este juicio será un leve incidente en la agitada vida de Servet. En este caso, no fue procesado por mezclar medicina y astrología, ya que la influencia de los astros en el cuerpo humano había sido reconocida incluso por los teológos escolásticos. Miguel Servet fue acusado de practicar la astrología judiciaria, es decir, la astrología encaminada a adivinar el futuro. Esta práctica estaba prohibida y condenada con la muerte en la hoguera porque se consideraba que atentaba contra el libre albedrío del ser humano.
Gemma Grau Gallardo
Consejera del Instituto de Estudios Miguel Servet












