Aprobada la modernización de Robres, Senés y Frula

Afecta a 350 agricultores que suman 3.000 hectáreas.

Jesús Conte y Mariano Luna
Jesús Conte y Mariano Luna

La asamblea general de la Comunidad de Regantes Collarada ha aprobado el proyecto de modernización de alrededor de 3.000 hectáreas situadas en los municipios de Robres, Senés y Frula. En total, afecta a unos 350 agricultores.

El proyecto, que supone una inversión de 24,9 millones de euros (IVA incluido), salió adelante con un apoyo del 74%. De cumplirse lo previsto, las obras arrancarán a finales del año 2023 y concluirán en 2026. Para los agricultores, es importante poner fecha a la consecución de este perseguido anhelo. De hecho, llevan más de una década superando trabas y dificultades. «Ha sido un camino largo, muy farragoso, en el que hemos precisado de asesoramiento y apoyo técnico, pero ya estamos encaminados», señala uno de los miembros de la junta directiva de la comunidad, Jesús Conte. El proceso de concentración está concluido y la siguiente fecha importante ya aparece marcada en rojo en su calendario. Será el próximo 30 de septiembre cuando firmarán el primer aval bancario. Las obra están financiadas al 50% por Seiasa y de media, el coste será de 180 euros por hectárea y año. El pago se alargará 50 años.

El presidente de la Comunidad de Regantes Collarada, Saúl Gracia, tiene claro que «hay que hablar de inversión y no de gasto». «Nuestras tierras se van a revalorizar y además, conseguiremos dar un importante impulso al sector agrícola», añade, al explicar que la ganadería ha relegado a la agricultura a un segundo plano en algunos de los municipios implicados. En Robres, según detalla, las tierras están «desaprovechadas, ya que son campos pequeños, que se dejan sin cultivos de verano, por los bajos rendimientos y el esfuerzo que requiere un riego a manta como el actual». «La modernización es el futuro. Los jóvenes ganarán en calidad de vida. Ya no tendrán que ir a regar por la noche. Desde sus móviles, podrán activar los aspersores y controlar cada detalle», añade otro de los miembros de la junta directiva, Mariano Luna.

Los agricultores también se han visto alentados por ejemplos cercanos, donde la modernización ha multiplicado la producción agrícola y ha propiciado la incorporación de gente joven. Y no son los únicos que están convencidos de sus bondades. A su proyecto, y solo en esta zona de Los Monegros, hay que unir los de otras dos comunidades cercanas, la del Flumen y la de Santa Ana.

La modernización de la Comunidad Collarada requerirá de la construcción de cuatro balsas, dos a pie de canal y dos de copa. Todas ellas con estación de bombeo. El coste eléctrico será elevado y por ello, están estudiando la posibilidad de instalar placas fotovoltaicas con el fin de no depender en exclusiva de la red. Para conseguirlo, otro de los implicados, Miguel Tolosa, pide el apoyo de las administraciones. Desde Asaja Huesca, su presidente, José Fernando Luna, muestra su satisfacción con la aprobación del proyecto. Para su ejecución, pide «agilidad y compromiso» a la administración y además, recalca la necesidad de seguir trabajando para «aunar sensibilidades» entre los implicados. «O modernizas o mueres», subraya. En su opinión, se trata de un proceso necesario «para alcanzar la sostenibilidad social, económica y medioambiental de un territorio».

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