Vuelta a las aulas para unos 800 escolares de Monegros

Menos incertidumbres y barreras en el inicio del nuevo curso.

Alumnos del colegio de Montesusí­n en su vuelta a clase.
Alumnos del colegio de Montesusí­n en su vuelta a clase.

El nuevo curso escolar ya está en marcha. Alrededor de 800 niños de Primaria e Infantil han vuelto este miércoles a las aulas de los diferentes centros educativos de Los Monegros. Ha habido algún llanto, pero también mucha alegría e ilusión.

Dentro de la comarca, figuran algunos de los colegios más pequeños de todo Aragón como el de Pallaruelo de Monegros, que suma 4 alumnos, o el de Montesusín, con 5. Ambos al abrigo que ofrecen los colegios rurales agrupados, que garantizan los recursos materiales y humanos para el desarrollo de un curso normal.

Montesusín mantiene esta cifra desde hace tres años. Ahora mismo, la única aula del centro está ocupada por Guillermo, Carlos, Lorenzo, Jara y Alexandro. Los cinco niños han estrenado el curso en un ambiente animado y distendido, junto a uno de sus profesores, Nano Gracia, y su nueva tutora, Belén Gómez. Para el primero, con varios años de experiencia, las dificultades asociadas a un grupo pequeño pueden convertirse en virtudes. La clave está en planificar con tiempo la clase, con el fin de aprovechar el tiempo y cumplir con las necesidades de cada alumno. «Al ser un grupo tan reducido, tenemos la suerte de poder dedicar más tiempo a cada alumno e involucrarte en su día a día. La relación es muy cercana», afirma Gracia.

De hecho, conocer los gustos y aficiones de los niños, ofrece a los profesores la oportunidad de diseñar clases a la carta, que llamen su atención y que les enganchen. Gracia también convierte en virtud el hecho de que cada uno sea de un curso diferente. «Son conscientes de que deben esperar su turno y por lo tanto, suelen ser niños más pacientes. Además, puedes darles a los más mayores el rol de tutores de los más pequeños, lo que permite trabajar competencias tan importantes como la responsabilidad, el compañerismo o la solidaridad, es decir, valores que cuesta más enfocar en una clase ordinaria», añade el docente.

De nuevo, los centros con mayor número de alumnos son el colegio La Laguna de Sariñena, que suma 330 matriculados, y el colegio Santiago Apóstol de Grañén, con alrededor de 120. Ambos mantendrán sus proyectos educativos e incorporarán algunas novedades. En Sariñena, como ejemplo, incorporarán un huerto escolar y además, recuperarán su aula de capacidades.

Tras los nervios y dificultades del pasado año, los centros están ya adaptados a las normativas anticovid y aseguran que este inicio de curso ha sido más tranquilo y cercano, con menos barreras.

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