CHA alerta de la instalación de una macrogranja en Torralba

Con 20.000 plazas, advierten de sus afecciones medioambientales.

Se proyecta cerca del canal y tendrá 20.000 ejemplares.
Se proyecta cerca del canal y tendrá 20.000 ejemplares.

CHA alerta de las «gravísimas» consecuencias medioambientales y para las explotaciones ganaderas familiares que va a tener la instalación en Torralba de Aragón de una explotación ganadera de cebo de vacuno de 20.000 plazas. El proyecto está impulsado por la integradora Giménez-Cambra y todavía debe ser aprobado.

David Félez, coordinador del Rolde de Medio Ambiente de CHA, pone de manifiesto que «el consumo de agua y la aportación de nitratos de una explotación de este tipo, en un territorio como Monegros donde los análisis presentan cada año parámetros elevados, va a hipotecar la posible instalación en el futuro de explotaciones familiares en el municipio».

Este proyecto tiene relación con la proyectada macrogranja de 20.000 vacas lecheras de Noviercas, en la vertiente Soriana del Moncayo, e igual que se reclama para aquel, éste debería presentar una evaluación ambiental acorde a los objetivos europeos de 2030 para demostrar que el proyecto ofrece, al menos, todas las garantías.

«Y es que la macrogranja proyectada en Torralba de Aragón sería una de las explotaciones ganaderas más grandes de Europa, con evidentes afecciones al medio natural, empezando por la contaminación del subsuelo, por lo que el principio de precaución debería imperar ante un modelo ganadero que es contrario e incompatible con las pequeñas y medianas explotaciones familiares», explica Félez.

Félez denuncia que «esta macro explotación emitiría unas 574.200 toneladas de CO2 al año, equivalente a lo que emiten 120.000 coches, por lo que en una situación de emergencia climática como la que nos encontramos este tipo de proyectos deberían ser rechazados en el mismo momento en el que se plantean, por ser también destructores de biodiversidad al tener que importar ingentes cantidades de piensos, con consumo de agua similares a una ciudad de 16.000 personas, y producción ingente de excrementos».

«La solución para nuestros pueblos no pasa por llenarlos ahora de macro explotaciones y envenenar sus tierras y aguas, la solución pasa por desarrollar proyectos que fijen y atraigan población, pongan en valor su patrimonio cultural y medio ambiental», ha concluido Félez.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp