La DGA avanza en la restauración del monasterio de Sijena

Ha licitado la redacción del proyecto del claustro y los dormitorios.

Los bienes llegaron en dos tandas al monasterio.
Los bienes llegaron en dos tandas al monasterio.

El Gobierno de Aragón ya tiene planificadas las nuevas actuaciones sobre el monasterio de Sijena, donde seguirá adelante con la restauración de los antiguos dormitorios, con el fin de ampliar la zona expositiva de los bienes recuperados, y además, reconstruirá parte del claustro. La redacción del proyecto de las obras previstas acaba de salir a licitación por 65.000 euros. De cumplirse los plazos previstos, las actuaciones deberían comenzar en el último trimestre del año, según explicaron fuentes de la DGA.

Las obras de restauración y adecuación de los antiguos dormitorios contemplarán las instalaciones necesarias para la adecuada conservación y musealización de los bienes (climatización, protección contra incendios, electricidad, seguridad…), aunque dejando al margen el equipamiento correspondiente a su exhibición, que será objeto de un posterior proyecto museográfico.

Y, en relación al claustro, está previsto reconstruir las galerías norte y oeste así como al acondicionamiento del patio interior. Dentro de ella, se incluye la reconstrucción de las arquerías y cubrición en aquellas zonas donde se considere necesario, la mejora de pavimentos, la restauración del pozo-fuente y la jardinería del patio central.

También dentro de este año está previsto ejecutar las obras de la galería o panda este del claustro, con el fin de mejorar el acceso a la sala capitular de forma que «se cree un espacio de transición entre la zona exterior e interior, que permita un mejor mantenimiento de las condiciones ambientales de la sala así como una mayor eficiencia energética de las instalaciones», indican fuentes de la DGA.

Desde su reapertura al público el pasado 12 de febrero, la exposición de los bienes y la sala capitular han recibido la visita de 931 personas. Debido a las restricciones de movilidad, la mayoría ha llegado de diferentes puntos de Aragón. Las visitas se han ido ajustando a la normativa vigente. Se iniciaron con grupos de un máximo de 4 personas y en la actualidad, ya llegan a las 15. En el año 2019, antes de la pandemia, y tomando como referencia el mismo periodo, el número de visitantes fue muy superior, al sumar 2.742 personas.

Ahora mismo, y desde la marcha de las últimas moradoras del cenobio, las hermanas de Belén, el público solo puede acceder a la exposición de los bienes y la sala capitular. Los espacios religiosos como la iglesia, el Panteón Real o la capilla de la Inmaculada están cerrados a las visitas. Para subsanarlo, el Gobierno de Aragón y la propietaria del monasterio -la orden de Malta- siguen en conversaciones.

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