Sariñena ya dispone de agua potable

Los vecinos han estado diez días sin poder consumirla.

Estos dí­as han crecido las ventas de agua mineral.
Estos dí­as han crecido las ventas de agua mineral.

Los vecinos de Sariñena ya disponen de agua potable. En total, han permanecido diez días sin poder utilizarla para el consumo ni para cocinar alimentos al ser detectada la presencia de un fitosanitario de uso agrícola (metolacloro) en los controles rutinarios. Las restricciones han afectado a los 3.500 habitantes de la capital monegrina y del barrio de la Estación.

El consistorio ha comunicado este mediodía que «las nuevas analísticas confirman que el agua ya ofrece todas las garantías para su consumo». Durante estos días, las ventas de agua mineral han crecido entre un 10 y un 20% en tiendas y supermercados de la capital monegrina. A pie de calle, han sido muchos los vecinos que han mostrado su malestar y hartazgo con la situación vivida. Y es que los problemas son ya recurrentes y tienen su origen en el sistema de captación existente. Sariñena se suministra de la acequia Valdera, que discurre a cielo abierto y presenta una mala cimentación, lo que favorece el arrastre de tierras y la filtración de diferentes sustancias.

El problema tiene dos soluciones: el entubado de la acequia, que forma parte de las obras incluidas en la recién impulsada modernización del sindicato Valdera o directamente, la sustitución del punto de captación, es decir, olvidarse de la acequia Valdera y llenar los depósitos a través de las infraestructuras del sector XI, lo que requiere de la instalación de un nuevo hidrante y después, de la colocación de nuevas conducciones. Las dos opciones dependen de terceros, ya que los regantes deben asumir gran parte del coste, y además, su ejecución llevará tiempo. El consistorio está dispuesto a contribuir a la realización de ambos proyectos, con el fin de acelerar su materialización y contar con un doble sistema de captación. Las dos opciones han empezado a andar y, una vez realizadas, ofrecerán una solución definitiva a los problemas actuales.

A las deficiencias del actual sistema de captación, el Ayuntamiento de Sariñena ha unido además la sospecha de que detrás de la aparición de restos de fitosanitarios esté la mala praxis de algún usuario. De hecho, la situación se viene repitiendo cada dos años y siempre con la misma sustancia, el metolacloro, utilizado en el cultivo del maíz. En 2016 y en 2018, los análisis rutinarios también detectaron su presencia. El consistorio ha presentado una denuncia ante el Seprona.

Al margen de ello, sabedores de que las mejoras en el sistema de captación se demorarán, el equipo de gobierno está invirtiendo en optimizar al máximo los sistemas de depuración y filtrado. A los 100.000 euros ya destinados, tiene previsto añadir nueva partida para la limpieza a fondo de los depósitos.

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