Sariñena subasta una casa legada por usuarios de la residencia

El dinero se destinará a acabar las obras de ampliación.

La casa está situada en la calle Justicia de Aragón.
La casa está situada en la calle Justicia de Aragón.

El Ayuntamiento de Sariñena ya ha sacado a subasta pública la primera de tres viviendas que usuarios de la residencia municipal decidieron entregarles en herencia con el fin de que su venta sirviera para acabar las obras de ampliación de este centro asistencial. Los trabajos se paralizaron hace diez años y por fin, está previsto que se retomen en los próximos meses, con una primera fase de 1,2 millones de euros. Del total, 500.000 serán aportados por el departamento aragonés de Ciudadanía y Derechos Sociales, a través de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y el resto por el Ayuntamiento de Sariñena (700.000), donde incluirá el dinero obtenido por las propiedades legadas.

La primera de las viviendas recibida en herencia ha sido tasada en 125.926,41 euros y está ubicada en la calle Justicia de Aragón, justo enfrente del centro de salud. Se trata de una unifamiliar de 150 metros cuadrados construidos, divididos en tres plantas y jardín. Desde su salida a subasta, han sido ya formalizadas varias ofertas y ha recibido un importante número de visitas. Para convertirse en adjudicatario, se debe adquirir el compromiso de destinar el inmueble a vivienda habitual y permanente durante diez años. Con esta condición, además de evitar especulaciones o la interferencia de inmobiliarias, el consistorio busca «asentar población y en especial, ofrecer nuevas oportunidades a parejas jóvenes, dado el déficit de viviendas existente en el municipio», explican. La venta de las otras dos casas heredadas también seguirá el mismo proceso, una de ellas está en la avenida de Huesca y otra, en pleno casco histórico. Para la valoración de las proposiciones y la determinación de la oferta más ventajosa, se atenderá al criterio del precio más alto.

Además de las tres viviendas, el consistorio ha recibido en herencia otros dos solares, también legados por usuarios del centro y con idéntico fin, lo que, según explican, demuestra el deseo colectivo de ver terminadas las obras de ampliación de la residencia municipal. Durante estos últimos diez años, únicamente ha sido completado el acondicionamiento de uno de los espacios como salón social.

Ahora, gracias a esta primera fase, que dará inicio en los primeros meses de este año, será posible concluir el acondicionamiento de las habitaciones del nuevo edificio, que suma un total de 60 plazas, suficientes para trasladar allí a los usuarios actuales (48). De hecho, la idea del consistorio es cambiar su ubicación y de este modo, a través de una segunda fase, llevar a cabo la remodelación integral de la actual residencia, que lleva ya 40 años construida y que presenta importantes deficiencias. Para la tercera fase, quedará pendiente el acondicionamiento de los equipamientos del nuevo edificio.

Aunque las urgencias de la actual crisis sanitaria han retrasado sus planes, el equipo de gobierno subraya que su prioridad siempre ha sido acabar las obras iniciadas, consciente de la importancia de mejorar sus instalaciones y ampliar la oferta actual de plazas, según explica su alcalde, Juan Escalzo.

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