El cuartel de Grañén se reforzará con la llegada de cuatro agentes a finales del verano

El anuncio tuvo lugar en la concurrida charla informativa organizada tras la inseguridad y malestar que han generado los últimos robos e intentos de okupación.
El teniente Ángel Morgano ofreció una serie de consejos para prevenir robos y okupaciones.

El teniente Ángel Morgano ofreció una serie de consejos para prevenir robos y okupaciones.

A lo largo de las últimas semanas, la Guardia Civil ha cumplido con su compromiso y ha incrementado la presencia policial en el municipio de Grañén, donde el malestar de la población ha crecido después de los intentos -uno de ellos consumado- de okupación de varias viviendas y los robos ocurridos en diferentes explotaciones agrarias. Además, la previsión es reforzar el propio cuartel de la localidad, que solo tiene dos plazas ocupadas, con la llegada de cuatro nuevos efectivos, que se incorporarán «entre agosto y septiembre».

 

Así lo anunció este miércoles el teniente coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca, José Enrique Cordobés, justo antes de comenzar la reunión informativa sobre prevención de delitos organizada en la localidad de Grañén. El salón de actos se quedó pequeño reflejando la preocupación que los últimos sucesos han generado a nivel vecinal.

 

Al ser un asunto ya derivado al juzgado, que deberá seguir los cauces legales establecidos, los agentes no pudieron aportar soluciones inmediatas a la reciente okupación de una vivienda situada en la avenida del Flumen. Ahora bien, insistieron en que el suceso, que llegó precedido de varios intentos fallidos, acabará derivando en el consiguiente desalojo, apelando a la «paciencia y colaboración» de la población. De hecho, la pasada semana se procedió a otros dos en el mismo municipio.

 

El teniente de la Guardia Civil de Huesca, Ángel Morgano, insistió en que la mejor arma de lucha frente a estos hechos delictivos está en la prevención y en la colaboración ciudadana, instando a los asistentes a proteger sus viviendas y dar aviso ante la mínima sospecha. El agente dejó claro que la reacción temprana es fundamental para evitar la okupación de una vivienda. Antes, la mejor opción está en la disuasión de los okupas a través de elementos de seguridad, desde dobles cerraduras a sistemas de alarma. También insistió en la importancia de mantener las viviendas en buen estado y frecuentarlas lo máximo posible. La charla sirvió además para ofrecer una serie de consejos dirigidos a evitar los robos en viviendas o explotaciones agrarias.

El teniente coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca, José Enrique Cordobés, fue el encargado de abrir el acto organizado en Grañén.

El teniente coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca, José Enrique Cordobés, fue el encargado de abrir el acto organizado en Grañén.

El alcalde del municipio, Carlos Sampériz, insistió en que el consistorio «está dando los pasos que la situación exige, recogiendo las sensibilidades de la población y exploración diferentes vías de solución, siempre dentro de los márgenes de la legalidad, porque estamos aquí para cumplirla y hacerla cumplir». Así, además de la organizada junto a la Guardia Civil, recordó la charla previa de la mano del colegio de arquitectos, que tenía como objeto reducir el número de viviendas deshabitadas, así como la reunión mantenida con la Subdelegación del Gobierno, donde se obtuvo el compromiso de intensificar la presencia de agentes de la Guardia Civil.

 

Por su parte, los vecinos mostraron su preocupación por el menoscabo que este tipo de sucesos causa en la tranquilidad y convivencia. También instaron a los agentes a intensificar su acción contra aquellos que no respetan la propiedad privada y alteran la paz social.